viernes, 21 de julio de 2023

«Las espigas y el sábado»... Un pequeño pensamiento para hoy


El evangelio de hoy (Mt 12,1-8), nos deja asomarnos a un incidente que sucede cuando Jesús y sus discípulos atraviesan unos sembradíos y los discípulos expresan que tienen hambre. Yo creo que todos pensamos que es un gesto muy natural arrancar unas espigas u otro fruto, para entretener el hambre. De hecho esto no era considerado robo en la cultura judía, incluso estaba previsto en la Ley de Moisés : «Si pasas por el sembrado de tu vecino puedes arrancar unas espigas con la mano, pero no deberás usar la hoz en el trigal de tu prójimo» (Dt 23,25). 

Pero leyendo el texto vemos que no es esto lo que reprochan los fariseos... sino el haberlo hecho ¡«un sábado»! Los comentaristas de la Ley habían ido añadiendo cantidad de prescripciones, y los fariseos tenían esa mentalidad con la que uno se encuentra a veces, y que es intransigencia, rigorismo, legalismo —la Ley es la Ley—. Los apóstoles fueron considerados en este hecho, como gentes de manga ancha que desobedecen las pequeñas leyes que los dirigentes habían hecho emanadas de otras leyes. 

Jesús sale en defensa de sus apóstoles. No elige la interpretación estrecha y rigorista de la ley, sino una interpretación inteligente invitando con ello a juzgar las cosas desde el interior, no simplemente el cumplir por cumplir. Que María santísima, intercediendo por nosotros nos ayude a ir directo al corazón de Jesús y darles siempre a las leyes su verdadero sentido y su verdadero lugar. ¡Bendecido viernes!

Padre Alfredo.

jueves, 20 de julio de 2023

«Un yugo suave y una carga ligera»... Un pensamiento para hoy


Ya sé que no es tiempo ya de poner un pensamiento para hoy, pues faltan unas cuantas horas para que el día decline, pero, a pesar de estar levantado desde las cinco, no he encontrado un espacio de tiempo para encontrarme frente a frente con la computadora y trasmitir lo que desde anoche empecé a meditar... ¡Así es la vida de los padrecitos! Y eso que alguna gente que poco me conoce me pregunta si no me aburro con todas las horas que me quedan luego de celebrar la misa.

Creo que me cae de perlas el evangelio de hoy (Mt 11,28-30) que habla e la invitación que Jesús hace a que vayamos a él los que estamos cansados y agobiados por la carga porque él nos dará alivio... ¡Y cuán cierto es esto! Quienes pasan por este mundo cerca de mí, de otros sacerdotes o de cualquiera de nuestras hermanas Misioneras Clarisas u otros consagrados, se dan cuenta de que tenemos siempre muchísimas cosas que hacer en nombre de Dios y que a la mayoría de nosotros el tiempo no nos alcanza. Pero hay algo especial en el encuentro con Jesús en la Misa, en la oración personal, en la adoración, en el rosario y demás, que nos restauran las fuerzas, muchas veces, en un santiamén.

Cualquier consagrado, hombre o mujer, puede aseverar que si uno se abandona verdaderamente a Dios, queda realmente reconfortado, colmado de serenidad y de alegría porque su yugo —sus intereses, diría la beata María Inés— es suave y su carga ligera. Nuestra Fe, nuestras vocaciones, nuestras obligaciones religiosas... no son «cargas» en el sentido en que el mundo entiende esto, porque el amor no puede ser más que liberador y radiante cuando se vive con Cristo, por él y en él. Que María santísima nos acompañe siempre a ir a su Hijo, que restaura nuestras fuerzas. ¡Bendecido jueves sacerdotal y eucarístico!

Padre Alfredo.

miércoles, 19 de julio de 2023

«Un corazón sencillo y humilde»... Un pequeño pensamiento para hoy

Las personas sencillas, las de corazón humilde, son gentes que saben entender los signos de la cercanía de Dios. Lo afirma Jesús, por una parte, quebrantado por la reacción de algunos ante su mensaje, y por otra, lleno de alegría por quienes atentos escuchan su palabra y la ponen en práctica.

Son muchas las veces que aparece en la Sagrada Escritura esta convicción. A Dios, como nos recuerda el evangelio de hoy (Mt 11,25-27) no lo descubren los sabios y los poderosos, porque están demasiado ocupados en sí mismos. Sino los débiles, los pequeños, los humildes, los que tienen un corazón sin demasiadas complicaciones.

Entre «estas cosas» que no entienden los sabios está, sobre todo, quién es Jesús y quién es el Padre. Pero la presencia de Jesús en nuestra vida sólo la alcanzan a conocer los sencillos, aquellos a los que Dios se lo revela. Por eso vale la pena que hoy, bajo la mirada de María, pidamos al Buen Dios que seamos gentes de corazón sencillo. ¡Bendecido miércoles!

Padre Alfredo.

martes, 18 de julio de 2023

«Ante la indiferencia»... Un pequeño pensamiento para hoy


La indiferencia es algo muy de la cultura de nuestros días que se da no solamente entre los adolescentes y la gente joven, sino en general, incluso hasta en gente mayor. No es la indiferencia de la que nos habla san Ignacio de Loyola en sus ejercicios espirituales y que todos debemos vivir, esa indiferencia que nos ayuda a no aferrarnos a nada y a depender totalmente de Dios porque nos es indiferente salud que enfermedad, pobreza que riqueza, como afirma el santo, sino la indiferencia mundana, esa actitud neurótica, auto-defensiva, que atrinchera el yo de la persona por miedo a ser menospreciado, desconsiderado, herido, puesto en tela de juicio o ignorado, esa indiferencia que no deja ver a nadie más sino a uno mismo sin interesarse en el crecimiento o realización de los demás.

Yo creo que ese fue uno de los pecados de Corozaín, Betsaida y Cafarnaúm, esas tres ciudades de los que habla el evangelio de hoy (Mt 11,20-24). Su indiferencia ante el mensaje de Jesús les mantuvo insensibles ante la llegada de la Buena Nueva. Y es que a veces, la indiferencia hace que el corazón se quede desentendidamente frío ante lo que llega de fuera e invita a la escucha, a la compasión, a abrirse al otro, a darse, a hacerse donación y ocasiona, en su encerramiento, más daño que una aversión declarada. En la historia de salvación estas tres ciudades.

Hoy por hoy, considero que, como digo, la indiferencia está muy generalizada. Muchos de nosotros nos sentimos impotentes ante quienes por más que se les explique, por más argumentos que se utilicen para desmontar las falsedades y las manipulaciones y las verdades tergiversadas o manipuladas que llegan de aquí y de allá, siguen enganchados en su indiferencia ante el mensaje de Jesús. Pero eso no nos debe hacer perder la esperanza, sólo que amerita más trabajo, más empeño y más dedicación de nuestra parte. Jesús no renunció a entregarse por completo, aunque en estas ciudades no le haya ido tan bien como se hubiese esperado. Que la Virgen santísima, a quien hace poco acabamos de recordar bajo su advocación del Monte Carmelo, nos eche una manita para seguir buscando impregnar el mundo de los intereses de Cristo. ¡Bendecido martes!

Padre Alfredo.

lunes, 17 de julio de 2023

«Libres para seguir a Jesús»... Un pequeño pensamiento para hoy


El seguimiento de Cristo, al cual estamos llamados todos los bautizados, implica, por supuesto, abrazar la cruz. Bien dice la beata María Inés Teresa que la cruz «debe acompañar al misionero en toda su vida, debe ser la compañera inseparable, la dulce compañera que, ¡oh paradoja! llenará de alegría, de dicha inexplicable, los instantes todos de su existencia». (La Santísima Trinidad Misionera). Y es que... si quitamos la cruz de la vida de Cristo, ¿qué nos queda?

Pero ciertamente que para abrazar la cruz con alegría, como la beata nos recuerda, es necesario que lo hagamos con libertad, porque el Señor a nadie nos llamará a seguirle a la fuerza. Y para vivir en esa libertad, es necesario despojarse de todo lo que pueda atar o atorar. Hay muchas personas que aceptan renuncias por amor, o por interés —comerciantes, deportistas—, o por una noble generosidad altruista —en ayuda a países necesitados—. Los cristianos, además, lo hemos de hacer por la opción que hemos hecho de seguir a Jesús.

La decisión de seguirle exige una ruptura incluso a veces hasta con los lazos familiares, porque no se puede seguir a Jesús bajo las restricciones que imponen los vínculos de la sangre. El discípulo tiene que ser ante todo una persona libre y responsable. Libre de la mentalidad apegada al lucro y al exclusivo beneficio personal. Libre ante las posesiones, los objetos y las personas. Libre para enfrentar el conflicto que suscita el anuncio del Reino. Libre para comportarse y ser un verdadero hijo de Dios como Jesús y como María, la mujer más libre después de él. Que ella nos aliente a vivir así. ¡Bendecido lunes!

Padre Alfredo.

domingo, 16 de julio de 2023

«Tierra buena»... Un pequeño pensamiento para hoy


El evangelio de este domingo es tan largo (Mt 131-23), que la liturgia de la palabra de la misa da la opción de recurrir a una versión corta. Es uno de esos relatos que todos conocemos y que han pasado por nuestros oídos una y otra vez, tal vez, sin llegar muchas veces de ellas, al corazón. Este largo fragmento de san Mateo, que nos presenta la parábola de sembrador y su explicación en labios de Cristo, me ha llevado esta vez al último párrafo, en el que Cristo habla de lo sembrado en «tierra buena».

Es que pensar en «tierra buena» es pensar en cada uno de nosotros, que hemos tenido la dicha de recibir el bautismo y de ser colaboradores de Dios en la obra de la evangelización. Sí, somos «tierra buena» y no lo podemos negar. Pero, ¿es en sí la tierra buena y puede conservarse así in aeternum? No. bien sabemos que para que una tierra se conserve en buen estado y sea así receptáculo que albergue semillas, ha de ser abonada, regada, removida. Pienso si me dejo abonar, regar y remover por el Señor o si me conformo con decir que soy «tierra buena».

Pidamos con sencillez la intervención de María, la mejor jardinera, para que ella colabore muy de cerca con su Hijo Jesús y nosotros, como «tierra buena», podamos recibir la semilla que florezca. No importa la cantidad de frutos que demos, no, sino que sigamos siendo siempre capaces de dar, de acuerdo al tiempo, a nuestra edad, a las circunstancias. ¡Bendecido domingo!

Padre Alfredo. 

sábado, 15 de julio de 2023

«No tengan miedo»... Un pequeño pensamiento para hoy


Hoy concluyo mi estancia en Cuernavaca en este viaje que trajo a dar ejercicios espirituales a un grupo de nuestras hermanas Misioneras Clarisas y a presidir en unas horas, la Misa en la que 6 hermanas harán sus votos religiosos por primera vez. ¡Siempre hay quien prolongue el «sí» de María para que el nombre de su Hijo Jesús llegue hasta los últimos confines de la tierra!

El evangelio de hoy (Mt 10, 24-33) me hace pensar en estas 6 mujeres valientes a quienes he dirigido los ejercicios espirituales que prepararon su alma para este paso que, en el interior de su corazón, se perfila a ser un compromiso para siempre. El hilo conductor del texto es la consigna «no tengan miedo» (v.26,28,31). Jesús invita a quien quiera seguirle a confiar en la presencia de su Padre Dios como dueño y Señor de la vida, porque todo lo que existe se rige según su voluntad (vv. 29-31). El Señor confirma la confianza que se ha puesto en él y su Padre (v.33).

Que el Señor siga fortaleciendo el corazón de estas hermanitas que, en plena juventud, han decidido por su plena y libre voluntad, dar este paso viviendo el ideal misionero de la beata María Inés Teresa del Santísimo Sacramento para que todos conozcan y amen a Jesús y que María Santísima, bajo su advocación de Guadalupe, patrona principal de nuestra familia inesiana les de la perseverancia y sean fieles al compromiso que van a hacer. ¡Bendecido sábado!

Padre Alfredo.

viernes, 14 de julio de 2023

«Perseverancia»... Un pequeño pensamiento para hoy


¡Qué ganas de tener todo el tiempo del mundo para escribir! Más de 4 de mis amigos saben cuánto me gusta hacerlo, y cómo gozo de compartir mis maltrechas reflexiones por medio de las letras. Es una de mis pasiones... leer, escribir, hacer ejercicio, celebrar misa, rezar, dar conferencias, confesar... en fin. 

Pero hoy tengo poco tiempo y voy atrasado. Así que van unas cuantas líneas para participarles algo de la reflexión personal que he hecho hoy un poco antes de que saliera la luz el sol en este viernes en el que concluyo esta tanda de ejercicios espirituales y empiezo a preparar las de noviembre en Monterrey y diciembre en Huatabampo para grupos diversos. ¡Me encomiendo a sus oraciones!

El día de hoy me centro en la frase del evangelio (Mt 10,16-23) en la que el Señor dice: «El que persevere hasta el fin, se salvará». ¡Cuánto anhelo esa salvación por supuesto no solamente para mí, sino para todo el que atraviese en mi camino! Y cuánto pienso también es esa palabra: «perseverancia» que junto con «fidelidad», me dan siempre la pauta para seguir adelante. ¡Que María santísima intervenga y nos ayude a todos a alcanzar la perseverancia para ganar la salvación! ¡Bendecido viernes!

Padre Alfredo.

jueves, 13 de julio de 2023

«Portadores de la paz»... Un pequeño pensamiento para hoy


Todas las casas de nuestras hermanas Misioneras Clarisas ofrecen siempre un espacio de paz, un ambiente de encuentro con el Señor, esposo de nuestras almas, aunque no todas son casas de ejercicios o casas de oración, sino colegios, hospitales, misiones parroquiales, residencias universitarias o casas de formación. Yo para estos ejercicios espirituales que dirijo en estos días, me encuentro en su casa noviciado, una casa que se abre al público cada domingo y en la que ese día se pueden saborear exquisitos platillos que preparan las hermanas para ayudarse, con eso al sostenimiento de la misma.

Por lo pronto yo disfruto en grande de momentos especialísimos de un silencio que envuelve en la voz de Dios, porque él suele hablar en el silencio. Gran parte del día se me va en las conferencias y en la escucha atenta de las hermanas que participan, pero siempre hay espacio para el ejercicio físico al amanecer, la meditación personal, la oración más pausada que en el correr de cada día en el ministerio ordinario y la deliciosa, frugal y equilibrada comida que preparan nuestras hermanas. Como hoy es jueves sacerdotal y eucarístico, he celebrado la Eucaristía pidiendo por la santificación de todos los sacerdotes, y es un gusto hacerlo aquí, porque las Misioneras Clarisas cada día piden por esto. Como los otros días de este retiro tendremos nuestras conferencias y demás, iluminados por la palabra de Dios que hoy, en el evangelio (Mt 10,7-15) nos interpela para ser hombres y mujeres portadores de la paz.

Realmente no necesitamos nada para llevar la paz de Cristo a los demás si no es que nuestra propia persona. El mundo ansía esta paz pero se confunde buscándola en una serie de ideologías que van y vienen, según la moda, y que solamente logran distraer al ser humano de lo que realmente ha de buscar para ser feliz, que es la paz de Cristo. Para ser portadores de esa paz confiemos más en la fuerza de Dios que en nuestras cualidades o medios técnicos; nos irá mejor si llevamos poco equipaje y si trabajamos sin demasiados cálculos económicos y humanos, como María y como los santos... portadores de paz. ¡Bendecido jueves sacerdotal y eucarístico!

Padre Alfredo.

miércoles, 12 de julio de 2023

«Hoy hace 4 años»... Un pequeño pensamiento para hoy

Hace 4 años fue llamado a la contemplación perpetua de Dios mi padre. Yo estaba, como hoy, en esta casa noviciado de mis hermanas Misioneras Clarisas dirigiendo ejercicios espirituales como ahora... ¡el tiempo pasa de prisa siempre! Esta mañana me he puesto a pensar en lo significativo que fue que yo estuviera aquí cuando papá fue llamado por el Creador a dejar esta tierra en la que vamos solamente de paso. Y es que entre las miles y miles de cosas que papá nos enseñó, junto con mi madre a Lalo mi hermano y a mí, fue querer a las hermanas con un amor de familia, entrañable. Recuerdo el convento de Monterrey desde que era pequeño y me vienen ahora a la mente y el corazón los hermosos cantos que entonaron en la Misa de su funeral en mi parroquia de origen, el Espíritu Santo que lucía aquel día desbordada por gente de toda edad y condición. ¡Gracias Dios nuestro, porque así te ha parecido bien!

A la luz de este acontecimiento me topo con el evangelio de hoy (Mt 10,1-7), el llamado de Jesús a los apóstoles, de quienes el evangelista indica el nombre, santo y seña. Todos ocupamos un espacio único e irrepetible en el corazón de Dios. AL igual que a los apóstoles nos ha llamado para estar con él y para enviarnos a predicar (Mc 3,13-14) y eso puedo atestiguarlo con el ejemplo de vida de don Alfredo. A la fecha me sigo encontrando personas que agradecen que él los preparó ya adultos para bautizarse, que los ayudó económicamente a sacar adelante su carrera o a realizar su vocación. Gente que guarda recuerdos sencillos de una caridad exquisita que no hacía ruido pero que hablaba de ese envío a hacer a Cristo presente. 

Todos tenemos seres queridos que se nos van adelantando en la senda hacia el cielo prometido. Todos vivimos de recuerdos maravillosos de personas que han sabido responder al llamado para estar con Cristo y para ser enviados. Cristo, como a los apóstoles al llamarlos, «les dio poder», un poder bien entendido que al pasar por el mundo los llevó a irradiar pequeños y grandes signos del amor de Dios. Que Dios le conceda a mi padre el gozo de contemplar su rostro y que todos nuestros difuntos tengan la misma dicha que pido para él junto a María Santísima, la beata María Inés a quien tanto quiso, y junto a todos los santos y nuestros seres queridos que nos han dejado. ¡Bendecido miércoles!

Padre Alfredo.