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domingo, 30 de agosto de 2026

ORACIÓN PARA ALCANZAR EL SILENCIO


«¡Crea en mis ojos nuevos!, 
tú qué has creado al ciego ojos nuevos
 ¡Cierra mis orejas exteriores 
y ábreme las orejas escondidas!; 
las que escuchan el silencio 
y obedece al Espíritu, a fin de qué, 
por tu Espíritu, yo escuche la palabra del silencio, 
la que sube al corazón y no está escrita; 
la que se mueve en el intelecto 
y no es pronunciada; 
la que es preferida 
por los labios del Espíritu 
y comprendida por el oído incorporeo. 
Océano de piedad, 
comienza a lavarme de la impureza 
de la naturaleza y hazme conforme 
a tus actividades. (1)


(1) El autor es Issac de Nínive quién nació en la región de Beit Katty Qatraye (actual Qatar), a orillas del Golfo Pérsico, en el siglo VII. Vivió como monje y autor espiritual. Fue consagrado obispo de Nínive. Después de cinco meses dimitió y volvió a la vida hermética. Murió de edad avanzada. El decía: «El silencio te iluminará en Dios y te librará de las fantasías de la ignorancia. Te unirá a Dios y te dará un fruto que la lengua no puede describir. Al principio tenemos que esforzarnos para estar en silencio. Pero después, desde el seno de nuestro mismo silencio, nace algo que nos atrae un silencio aún más profundo. Que Dios te dé una experiencia de este “ALGO” que nace del silencio. Si lo practicas, amanecerá en ti».

sábado, 15 de agosto de 2026

«ORACIÓN A LA VIRGEN DEL ROBLE»... Patrona de Monterrey y su arquidiócesis


Haz virgen del Roble, 
que no pierda nunca la esperanza en ti 
y la confianza en la voluntad de Dios, 
haz que tenga fortaleza y paciencia y no desespere.
También pido tu auxilio 
para hacer una buena persona, 
por ello te pido no me abandones nunca, 
que tu ejemplo esté presente en mi vida 
y el amor que siento hacia ti aumente cada día.
Madre santísima de Roble, cúbrenos con tu manto



viernes, 19 de junio de 2026

TRIDUO EN HONOR DE LA BEATA MARÍA INÉS TERESA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO.


Oración Inicial para todos los días:

Se rezará al comenzar cada día.

Señor Dios, Padre nuestro, que concediste a la Beata María Inés Teresa del Santísimo Sacramento una sed ardiente de la gloria de Dios y la salvación de las almas, infunde en nuestros corazones ese mismo celo misionero. Que su amor entrañable a la Santísima Virgen de Guadalupe y su entrega total a la Eucaristía nos guíen para hacer de nuestra vida una constante ofrenda de amor. Concédenos, por su intercesión, la gracia que hoy te pedimos con fe. Amén.


Día 1: El Amor al Santísimo Sacramento.

Reflexión: La Beata María Inés centró toda su existencia en Jesús Sacramentado. En el Sagrario encontraba la fuerza para su labor misionera. Ella nos enseña que la oración contemplativa es el motor de toda acción apostólica.

Oración: Jesús Sacramentado, te pedimos, por intercesión de la Beata María Inés, que aumentes nuestra fe y devoción a la Sagrada Eucaristía. Que sepamos buscarte, como ella, en el Sagrario, con un corazón puro y humilde, reconociendo que solo en ti se encuentra la verdadera paz y la alegría del alma. Rezar un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria.


Día 2: El Espíritu Misionero y Universal.

Reflexión: El lema de la Beata María Inés era: "Urge que Cristo reine". Su corazón no conoció fronteras; deseaba que todos los hombres, en todos los continentes, conocieran el Evangelio y el amor de Dios. «Que todos te conozcan y te amen, es la única recompensa que quiero» le decía al Señor.

Oración: Dios de bondad, enciende en nosotros el fuego de la caridad misionera como lo hiciste en el corazón sin fronteras de Madre Inés. Ayúdanos a comprender que todos somos responsables de llevar tu palabra a los demás, empezando por nuestras familias y comunidades. Danos la valentía de anunciar tu Reino sin miedo, con alegría y sencillez. Rezar un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria.


Día 3: La Confianza Filial en María de Guadalupe.

Reflexión: Bajo la mirada de la Virgen de Guadalupe, la Beata María Inés caminó con absoluta confianza filial. Aprendió de María a ser dócil a la voluntad del Padre y a interceder con ternura por los más necesitados y alejados. «Vamos María» se le escuchaba decir.

Oración: Madre Santísima de Guadalupe, Virgen de la Promesa, tú que fuiste la gran inspiradora y protectora de la Beata María Inés, enséñanos a confiar plenamente en la Divina Providencia. Alcánzanos un corazón humilde como el tuyo, para aceptar con amor los planes de Dios en nuestra vida ordinaria. Rezar un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria.


Oración Final para todos los días. 

Se rezará al terminar cada día. 

Beata María Inés Teresa del Santísimo Sacramento, intercede ante el Padre Celestial para que alcancemos la gracia de una fe viva, una esperanza firme y una caridad ardiente. Pide para nosotros la bendición de vivir siempre en sintonía con el Corazón de Jesús y el de tu amada Madre de Guadalupe. Te encomendamos de manera especial esta petición: (Mencione aquí su intención personal). Ruega por nosotros, Beata María Inés, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Padre Alfredo.

 

sábado, 6 de diciembre de 2025

ORACIÓN A CRISTO REY

Mi padre, don Alfredo (1934-2019), solía rezar mucho y pensar en Cristo Rey como compañero de camino. Muy temprano hacía sus oraciones y en especial, ya anciano, repasaba, después de Laudes, una serie de oraciones entre las cuales me encontré ésta. De niños nos llevó muchas veces a la parroquia de Cristo Rey en Monterrey a misa dominical. Les invito a rezarla ustedes también:

Corazón Sacratísimo del Rey pacífico, 
¡Corazón Santo que adoro con toda las fuerzas de mi ser!
¿Cómo, ni con que se me dará dado 
agradecerte los beneficios innumerables,
de que tu ardientísima caridad 
me ha colmado, en toda mi vida? 

Yo quisiera, dulcísimo Rey, 
poseer el lenguaje de los serafines 
para que mis palabras 
ardiesen en este día, 
tanto como mi corazón, 
al entregarme sin reservas a ti, 
consagrándote, amantísimo Rey 
las potencias de mi alma, 
los sentidos de mi cuerpo, 
mi vida, mi muerte y todo cuanto soy. 

¡Viva Cristo rey, en mi corazón, 
en mi casa, y en mi patria!
Amén.

Parroquia de Cristo Rey
en Monterrey.


domingo, 2 de noviembre de 2025

María de Guadalupe, Madre de las Vocaciones a la Vida Consagrada... LOS MISTERIOS GLORIOSOS ESPECIALMENTE PARA SER REZADO POR SACERDOTES


Monitor: La vida consagrada en un presbiterio es la presencia sencilla de quienes, decididos a seguir radicalmente a Cristo, viviendo en comunidad los consejos evangélicos de pobreza, obediencia y castidad, se integran a la comunidad formada por los sacerdotes diocesanos de determinado territorio para compartir su amor por la misión y el compromiso con el pueblo de Dios. Juntos forman un equipo que enriquece la vida de la Iglesia con diferentes carismas y vocaciones.

En su Carta Encíclica Fratelli tutti, el Papa Francisco se dirigió a las personas, comunidades y obras que viven y llevan adelante en medio del mundo una especial consagración con estas palabras que bien nos vienen para iniciar este rezo del Santo Rosario en comunidad sacerdotal:

“He ahí un hermoso secreto para soñar y hacer de nuestra vida una hermosa aventura. Nadie puede pelear la vida aisladamente. Se necesita una comunidad que nos sostenga, que nos ayude y en la que nos ayudemos unos a otros a mira hacia delante. ¡Qué importante es soñar juntos! Solos se corre el riesgo de tener espejismos, en los que ves lo que no hay; los sueños se construyen juntos» (No 1). Soñemos como una única humanidad, como caminantes de la misma carne humana, como hijos de esta misma tierra que nos cobija a todos, cada uno con la riqueza de su fe o de sus convicciones, cada uno con su propia voz, todos hermanos» (No 2).”

Vivimos como sacerdotes para acompañar y servir a un mundo herido, donde las tristezas y las angustias de nuestros feligreses, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son la herida que supura sin descanso, noche y día, más allá o másacá por los vaivenes de la política, la economía y la vida social. Nuestras comunidades parroquiales, colegios, casas de retiro y acogida, son espacios para el Cristo sediento,  maltratado, abusado, extranjero, encarcelado, descartado.

A la luz del Evangelio, muchas de nuestras comunidades son el «Buen samaritano» del Tercer Milenio que no asume una visión ingenua de la vida, sino que con caridad pastoral en cada acción de escucha, de bondad y de cercanía, sacia la sed con el agua viva de la misericordia. 

Recemos este rosario juntos, sacerdotes diocesanos y religiosos, pidiendo a María Santísima que nos alcance de su Hijo Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, lo que la misericordia debe ser, ayudando, desde nuestra trinchera, a sanar algunas heridas, las más que podamos. 

Oraciones iniciales.-

Guía: Por la señal de la Santa Cruz...
Guía: Yo confieso, ante Dios...
Guía: Señor, abre mis labios.
Todos: Y mi boca proclamará tu alabanza.
Guía: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Todos: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Guía. Hoy rezamos los misterios gloriosos.
 
El Papa Francisco nos dice: “Todos somos conscientes de la transformación multicultural por la que atravesamos (…). De ahí la importancia de que los consagrados estén insertos con Jesús, en la vida, en el corazón de estas grandes transformaciones. (…) Poner a Jesús en medio de su pueblo es tener un corazón contemplativo capaz de discernir cómo Dios va caminando por las calles de nuestras ciudades, de nuestros pueblos, en nuestros barrios. Poner a Jesús en medio de su pueblo, es asumir y querer ayudar a cargar la cruz de nuestros hermanos. Es querer tocar las llagas de Jesús en las llagas del mundo, que está herido y anhela, y pide resucitar. Ponernos con Jesús en medio de su pueblo. No como voluntaristas de la fe, sino como hombres que somos continuamente perdonados, hombres ungidos en el bautismo para compartir esa unción y el consuelo de Dios con los demás”. (Papa Francisco Homilía 2 febrero 2017).

1° Misterio: La Resurrección de Jesucristo.
- Pidamos a la Virgen que los sacerdotes diocesanos y religiosos, con nuestra alegría
y esperanza, demos testimonio de Cristo resucitado.

2° Misterio: La Ascensión del Señor al cielo.
- Oremos para que los jóvenes de hoy busquen el sentido de la vida y la verdadera
felicidad, que es Dios revelado en Jesucristo y para que nosotros, como sacerdotes, les acompañemos en su toma de decisiones.

3° Misterio: La venida del Espíritu Santo.
- Pidamos a la Virgen que cuide de los que se preparan en los seminarios y casas de formación para ser apóstoles de su Hijo como sacerdotes, y reciban con abundancia los dones del Espíritu Santo.
4° Misterio: La Asunción de María al cielo en cuerpo y alma a los cielos.
- Roguemos a María que nuestros hermanos sacerdotes en dificultades no pierdan la esperanza.
5° Misterio: La Coronación de María como Reina de todo lo creado.
- Pidamos a María para que todos sacerdotes diocesanos y religiosos
colaboremos en la construcción del Reino de Dios, cada cual según su propio carisma.

Oraciones finales.-

Animador: Dios te Salve Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas, ¡Ea! Pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre, ¡Oh Clemente! ¡Oh Piadosa! ¡Oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de
alcanzar las divinas gracias y promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amen.

Letanías.

Animador: Señor, ten piedad.
Todos: Señor, ten piedad.
Animador: Cristo, ten piedad.
Todos: Cristo, ten piedad.
Animador: Señor, ten piedad.
Todos: Señor, ten piedad.
Animador: Cristo, óyenos
Todos: Cristo, óyenos
Animador: Cristo, escúchanos
Todos: Cristo, escúchanos
Animador: Padre celestial, que eres Dios
Todos: Ten piedad de nosotros.
(A cada una de las siguientes letanías respondemos: Ruega por nosotros)
Santa María, Madre de Dios,
Madre de Jesucristo,
Esposa de Dios, Espíritu Santo,
Madre del sí a Dios,
Madre de la esperanza,
Madre del Amor,
Madre dócil a la Palabra,
Madre de la luz,
Madre de la Iglesia,
Madre modelo a seguir,
Madre de los sacerdotes,
Madre de los jóvenes,
Madre generosa,
Madre de la bondad,
Virgen de la escucha,
Virgen fiel,
Vasija del amor de Dios,
Arcilla que se deja moldear,
Creyente fiel,
Reina de la fe,
Semilla de esperanza,
Estrella de salvación,
Esclava de Dios,
Roca de la fe,
Modelo de entrega a Dios,
Portadora del Evangelio,
Ideal de Santidad,
Templo del Espíritu Santo,
Reina y Madre de las y los consagrados
- Animador: Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
Todos: Óyenos Señor.
- Animador: Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
Todos: Perdónanos Señor.
- Animador: Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
Todos: Ten piedad y misericordia de nosotros.

- Animador: Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios. No desprecies las súplicas que te dirigimos ante nuestras necesidades: antes bien, líbranos de todos los peligros, ¡Virgen gloriosa y bendita! Ruega por nosotros Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

- Animador: Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna: concédenos a quienes recordamos estos misterios del Santo Rosario, imitar lo que contienen y alcanzar lo que prometen. Poel mismo Jesucristo nuestro Señor. Todos: Amén.


sábado, 4 de octubre de 2025

ORACIÓN VOCACIONAL DEL JOVEN



Señor Jesús,
reconociéndome amado por Ti,
he visto cuánto te necesita
el mundo.

A pesar del miedo y la duda,
aquí estoy.
Envíame a ser,
lo que has soñado para mí,
desde la eternidad.

María, Madre de los jóvenes,
tú que dijiste «sí» con alegría,
enséñame a hacer,
todo lo que Él me diga.
Amén.

viernes, 28 de abril de 2023

Oración del chofer...



Dame, Dios mío 

mano firme y

mirada vigilante

para que ami paso

no cause daño a nadie.

A ti, Señor,

que das la vida

y la conservas,

suplico humildemente

guardes hoy la mía.

Libra, Señor,

a quienes me acompañan

de todo mal. 

Amén.


sábado, 24 de diciembre de 2022

Oración para bendecir la mesa de Noche Buena


Bendice, Señor, nuestra mesa en esta noche de Luz.

Quienes vamos a cenar celebrándote, 

sabemos que la fiesta eres Tú que nos invitas a nacer siempre de nuevo.

 

Gracias por el pan y el trabajo, por la generosidad y la esperanza.

Llena nuestra mesa de fuerza y ternura para ser personas justas, 

llena de paz nuestras vidas y que la amistad y la gratitud alimenten cada día del año.

 

Tú eres bendición para nosotros, por eso, 

en esta noche fraterna, bendice la tierra toda, bendice nuestro país.

Bendice esta familia y esta mesa.

Bendícenos a cada uno de los que estamos aquí.

Amén.

domingo, 30 de octubre de 2022

Oración a María santísima por las almas olvidadas del purgatorio...


Oh María, 

piedad de aquellas pobres almas

que, encerradas en las prisiones tenebrosas

del lugar de la expiación,

no tienen a nadie en la tierra

que piense en ellas:

Dígnate, oh buena Madre,

mirar con piedad

a aquellas abandonadas;

inspira a muchos cristianos caritativos

el pensamiento de orar por ellas,

y buscar en tu corazón de madre

la manera de asistirlas

misericordiosamente.

Oh Madre del perpetuo socorro,

ten piedad de las almas

más abandonadas del Purgatorio.

Misericordioso Jesús,

dales el eterno descanso.

(Se reza enseguida tres veces la oración de la Salve).

miércoles, 13 de julio de 2022

ORACIÓN VOCACIONAL DEL JOVEN...

 

Señor Jesús,

reconociéndome amado por Ti,

he visto cuánto te necesita

el mundo.


A pesar del miedo

y la duda, aquí estoy.

Envíame a ser, lo que has soñado

para mí, desde la eternidad.


María Madre de los jóvenes,

tú que dijiste «Sí» con alegría,

enséñame a hacer,

todo lo que Él me diga.

Amén.

miércoles, 29 de junio de 2022

Para padres cuyos hijos se han alejado de la fe*...


Hay una situación que no es poco frecuente en la que muchos miembros de las generaciones jóvenes, llevados por distintas razones, abandonan la práctica de la fe, dejan de orar y de asistir a la Misa dominical.

Quiero compartir con estos padres unos consejos y una oración que me encontré en Internet y que les pueden servir. La oración, que viene al final, la pueden hacer cada día por sus hijos alejados de la fe.

Consejos:

1. Ten la seguridad de que lo que has formado desde pequeño se encuentra aún ahí. Lo que has sembrado en tus hijos, en algún momento dará fruto. ¡Conserva la esperanza!

2. Escucha siempre. Trata a tus hijos jóvenes y adultos con respeto e interésate por lo que te platican. Solamente así es como podrás acompañarles en su proceso para recobrar la fe.

3. No hagas una campaña incesante de convertirlo a la fuerza, es muy probable que consigas el resultado contrario. Ten paciencia.

4. No lo manipules con castigos o le cortes la ayuda a condición de su fe, porque condicionar su fe a tu ayuda no va a llevar la relación a ningún buen lugar. Bríndale amor y comparte con sencillez los momentos que Dios te de oportunidad de acercarte a él.

5. Muéstrale la alegría de tener una relación con Dios, recordando que la fe no es simplemente creer en algo y que la riqueza de nuestra fe está más bien en que vivimos una relación con Alguien. 

6. Inclúyelo en tus actividades religiosas sin forzarlo, muéstrale tu pensamiento y conversa sobre él. No tengas miedo a mostrar tu fe, continúa haciéndolo partícipe e invitarlo siempre  que puedas —aunque él diga que no— a tus actividades religiosas.

7. No caigas en la tristeza y en la desesperanza. Puede que él haya decidido no creer en Dios, pero recuerda que Dios siempre cree en él. 

8. Ora siempre por él. Recurre al santo o beato de tu devoción, puede ser, por ejemplo, santa Mónica, y pídele que acompañe espiritualmente a tu hijo. Busca modelos de santidad que puedan inquietarle a conocer sobre ellos.

9. No te muestres derrotado en el camino y da siempre un testimonio alegre y comprometido con Dios y con la sociedad, para que él vea que la fe y la vida van unidas.

10. Ten presente siempre a María Santísima y reza el Rosario a diario por tu hijo que se ha alejado de Dios. 


Oración para pedir por los hijos que se han alejado de la vivencia de fe:


¡Oh Señor! por nuestro hijo
elevamos nuestras oraciones;
Haz que sepamos, los padres,
elevarlo en tu Luz
según tu Libro esclarecedor;

Haz que en estos días llenos de noche
donde se pierden los puntos de referencia
y se ríe por aburrimiento,
se reencuentre a Nuestro Padre,
¡se ensanche nuestra fe!

Haz que en estos momentos de deambular
nuestros jóvenes encuentren tu rastro,
que descubran la esperanza,
el sentido de una vida en Cristo,
¡la alegría de un arco en salida!

Señor, nuestro hijo anda errante;
pon su camino en tus huellas
para que llegue a tu estación,
tu estación y tu hogar;
¡Que se vista con tu luz!

Sobre montones de engaños,
muéstrale tu Verdad,
por tus santas escrituras,
por caridad,
¡por un gran sermón!

Señor, nuestro hijo es tomado
a través de los torbellinos del mundo;
que tu Espíritu pacificador
caiga sobre él y lo inunde
¡Y se enamore de Ti!

Que tu mirada luminosa
le trace el buen camino;
que tenga un nuevo comienzo,
que se levante y te vea
¡Acércate desde todas partes!

En medio de todo este ruido
que escuche tu Palabra,
que saboree su buen fruto;
que se aliste en tu Amor,
¡Y luego reclute a otros!

Haznos disfrutar del festín
de Mónica, la muy santa
madre de san Agustín,
quien, por sus largos lamentos,
puso a su hijo en tu camino.

Como ella, que perseveremos
en la fe, y cada más,
por nuestros deseos, por nuestras oraciones,
para obtener la salvación
de nuestras familias, ¡tan queridas!

Para ganarles un lugar
en el Cielo, por su conversión,
gracias a nuestras acciones de gracias,
y gracias a la intercesión
de Mónica, a las santas huellas…

dejados por su hermosa aura
en el río de lágrimas
donde Tú les anunciarás
Señor, con tu voz encantadora:
“¡Allá donde estés, Él estará!”.

* Tomado y adaptado de dos artículos de Internet de las páginas de Aleteia y Catholic.

viernes, 24 de junio de 2022

JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR LOS SACERDOTES...


Cada año, en la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, la Iglesia celebra la Jornada Mundial de Oración por la Santificación de los Sacerdotes. Esta especial jornada de oración es convocada por el Santo Padre a través del dicasterio para el Clero.

San Juan Pablo II, que fue quien instituyó esta jornada de oración el día del Sagrado Corazón, decía: «Pidamos sacerdotes santos, formados ‘según el Sagrado Corazón de Cristo».

Oremos por la santificación de los sacerdotes con esta bellísima oración que compuso santa Teresita del Niño Jesús:

Oh Jesús que has instituido el sacerdocio para continuar en la tierra la obra divina de salvar a las almas protege a tus sacerdotes (especialmente a: ..............) en el refugio de tu SAGRADO CORAZÓN.

Guarda sin mancha sus MANOS CONSAGRADAS, que a diario tocan tu SAGRADO CUERPO, y conserva puros sus labios teñidos con tu PRECIOSA SANGRE.

Haz que se preserven puros sus Corazones, marcados con el sello sublime del SACERDOCIO, y no permitas que el espíritu del mundo los contamine.

Aumenta el número de tus apóstoles, y que tu Santo Amor los proteja de todo peligro.

Bendice Sus trabajos y fatigas, y que como fruto de Su apostolado obtenga la salvación de muchas almas que sean su consuelo aquí en la tierra y su corona eterna en el Cielo. Amén.

jueves, 21 de abril de 2022

ORACIÓN A JESÚS EUCARISTÍA POR LOS SACERDOTES...


Señor Jesús, presente en el Santísimo Sacramento, que quisiste perpetuarte entre nosotros por medio de tus sacerdotes, haz que sus palabras sean sólo las tuyas, que sus gestos sean los tuyos, que su vida sea fiel reflejo de la tuya.

Que ellos sean los hombres que hablen a Dios de los hombres y hablen de los hombres a Dios.

Que no tengan miedo al servicio, sirviendo a la Iglesia como ella quiere ser servida.

Que sean hombres, testigos del eterno en nuestro tiempo, caminando por las sendas de la historia con tu mismo paso y haciendo el bien a todos.

Que sean fieles a sus compromisos, celosos de su vocación y de su entrega, claros espejos de la propia identidad y que vivan con la alegría del don recibido.

Te lo pedimos por tu Madre santa María, ella que estuvo presente en tu vida estará siempre presente en la vida de tus sacerdotes. Amén 

martes, 22 de marzo de 2022

El Papa Francisco consagrará Rusia y Ucrania al Corazón Inmaculado el 25 de marzo de 2022...


El papa Francisco consagrará a Rusia y Ucrania al Inmaculado Corazón de María durante una celebración penitencial el 25 de marzo de 2022 en la Basílica de San Pedro en pleno apogeo de la guerra. El pontífice cumplirá un gesto de gran valor espiritual: durante una celebración penitencial en Cuaresma, unirá a los dos países de Europa del Este consagrándolos juntos a la Santísima Virgen.

El Papa Francisco ha pedido a los obispos del mundo que se unan él y lo acompañen en este solemne Acto de Consagración. Ya les ha enviado el texto de la oración mariana que es este:


«Acto de Consagración al Corazón Inmaculado de María de Rusia y Ucrania»:

«Oh María, Madre de Dios y Madre nuestra, nosotros, en esta hora de tribulación, recurrimos a ti. Tú eres nuestra Madre, nos amas y nos conoces, nada de lo que nos preocupa se te oculta. Madre de misericordia, muchas veces hemos experimentado tu ternura providente, tu presencia que nos devuelve la paz, porque tú siempre nos llevas a Jesús, Príncipe de la paz.

Nosotros hemos perdido la senda de la paz. Hemos olvidado la lección de las tragedias del siglo pasado, el sacrificio de millones de caídos en las guerras mundiales. Hemos desatendido los compromisos asumidos como Comunidad de Naciones y estamos traicionando los sueños de paz de los pueblos y las esperanzas de los jóvenes.

Nos hemos enfermado de avidez, nos hemos encerrado en intereses nacionalistas, nos hemos dejado endurecer por la indiferencia y paralizar por el egoísmo. Hemos preferido ignorar a Dios, convivir con nuestras falsedades, alimentar la agresividad, suprimir vidas y acumular armas, olvidándonos de que somos custodios de nuestro prójimo y de nuestra casa común.

Hemos destrozado con la guerra el jardín de la tierra, hemos herido con el pecado el corazón de nuestro Padre, que nos quiere hermanos y hermanas. Nos hemos vuelto indiferentes a todos y a todo, menos a nosotros mismos. Y con vergüenza decimos: perdónanos, Señor.

En la miseria del pecado, en nuestros cansancios y fragilidades, en el misterio de la iniquidad del mal y de la guerra, tú, Madre Santa, nos recuerdas que Dios no nos abandona, sino que continúa mirándonos con amor, deseoso de perdonarnos y levantarnos de nuevo. Es Él quien te ha entregado a nosotros y ha puesto en tu Corazón inmaculado un refugio para la Iglesia y para la humanidad. Por su bondad divina estás con nosotros, e incluso en las vicisitudes más adversas de la historia nos conduces con ternura.

Por eso recurrimos a ti, llamamos a la puerta de tu Corazón, nosotros, tus hijos queridos que no te cansas jamás de visitar e invitar a la conversión.

En esta hora oscura, ven a socorrernos y consolarnos. Repite a cada uno de nosotros: “¿Acaso no estoy yo aquí, que soy tu Madre?”. Tú sabes cómo desatar los enredos de nuestro corazón y los nudos de nuestro tiempo. Ponemos nuestra confianza en ti. Estamos seguros de que tú, sobre todo en estos momentos de prueba, no desprecias nuestras súplicas y acudes en nuestro auxilio.

Así lo hiciste en Caná de Galilea, cuando apresuraste la hora de la intervención de Jesús e introdujiste su primer signo en el mundo. Cuando la fiesta se había convertido en tristeza le dijiste: «No tienen vino» (Jn 2,3).

Repíteselo otra vez a Dios, oh Madre, porque hoy hemos terminado el vino de la esperanza, se ha desvanecido la alegría, se ha aguado la fraternidad. Hemos perdido la humanidad, hemos estropeado la paz. Nos hemos vuelto capaces de todo tipo de violencia y destrucción. Necesitamos urgentemente tu ayuda materna.

Acoge, oh Madre, nuestra súplica.

Tú, estrella del mar, no nos dejes naufragar en la tormenta de la guerra.

Tú, arca de la nueva alianza, inspira proyectos y caminos de reconciliación. Tú, “tierra del Cielo”, vuelve a traer la armonía de Dios al mundo.

Extingue el odio, aplaca la venganza, enséñanos a perdonar.

Líbranos de la guerra, preserva al mundo de la amenaza nuclear.

Reina del Rosario, despierta en nosotros la necesidad de orar y de amar. Reina de la familia humana, muestra a los pueblos la senda de la fraternidad. Reina de la paz, obtén para el mundo la paz.

Que tu llanto, oh Madre, conmueva nuestros corazones endurecidos. Que las lágrimas que has derramado por nosotros hagan florecer este valle que nuestro odio ha secado. Y mientras el ruido de las armas no enmudece, que tu oración nos disponga a la paz.

Que tus manos maternas acaricien a los que sufren y huyen bajo el peso de las bombas. Que tu abrazo materno consuele a los que se ven obligados a dejar sus hogares y su país. Que tu Corazón afligido nos mueva a la compasión, nos impulse a abrir puertas y a hacernos cargo de la humanidad herida y descartada.

Santa Madre de Dios, mientras estabas al pie de la cruz, Jesús, viendo al discípulo junto a ti, te dijo: «Ahí tienes a tu hijo» (Jn 19,26), y así nos encomendó a ti. Después dijo al discípulo, a cada uno de nosotros: «Ahí tienes a tu madre» (v. 27).

Madre, queremos acogerte ahora en nuestra vida y en nuestra historia. En esta hora la humanidad, agotada y abrumada, está contigo al pie de la cruz. Y necesita encomendarse a ti, consagrarse a Cristo a través de ti.

El pueblo ucraniano y el pueblo ruso, que te veneran con amor, recurren a ti, mientras tu Corazón palpita por ellos y por todos los pueblos diezmados a causa de la guerra, el hambre, las injusticias y la miseria.

Por eso, Madre de Dios y nuestra, nosotros solemnemente encomendamos y consagramos a tu Corazón inmaculado nuestras personas, la Iglesia y la humanidad entera, de manera especial Rusia y Ucrania.

Acoge este acto nuestro que realizamos con confianza y amor, haz que cese la guerra, provee al mundo de paz. El “sí” que brotó de tu Corazón abrió las puertas de la historia al Príncipe de la paz; confiamos que, por medio de tu Corazón, la paz llegará.

A ti, pues, te consagramos el futuro de toda la familia humana, las necesidades y las aspiraciones de los pueblos, las angustias y las esperanzas del mundo.

Que a través de ti la divina Misericordia se derrame sobre la tierra, y el dulce latido de la paz vuelva a marcar nuestras jornadas. Mujer del sí, sobre la que descendió el Espíritu Santo, vuelve a traernos la armonía de Dios.

Tú que eres “fuente viva de esperanza”, disipa la sequedad de nuestros corazones. Tú que has tejido la humanidad de Jesús, haz de nosotros constructores de comunión. Tú que has recorrido nuestros caminos, guíanos por sendas de paz.

Amén».


Unámonos todos en oración este 25 de marzo de 2022.

domingo, 9 de enero de 2022

ORACIÓN PARA REZAR CUANDO SE GUARDAN LAS DECORACIONES DE NAVIDAD...


Señor Jesús, hoy hemos guardado todos nuestros adornos navideños.

Estamos entrando en el Tiempo Ordinario,

y nuestra casa se ve «ordinaria» de nuevo, también.

Pero Señor, Tú sabes y nosotros sabemos que nuestra casa tiene un secreto.

En el fondo, todas nuestras decoraciones navideñas todavía están aquí.

La bendición de la Navidad está siempre con nosotros,

mantenida en los lugares profundos y tranquilos de la casa.

Y Señor, nuestras vidas también se volverán ordinarias,

pero Tú sabes que cada uno de nosotros tiene la gracia del bautismo.

La gracia que nos dio está siempre con nosotros,

en los lugares profundos y tranquilos de nuestra alma.

Que vivamos la gracia de la Navidad todos los días, aunque sin todos los adornos:

que siempre demos generosamente,

recibamos regalos con agradecimiento,

recibamos a otros y estudiemos tu vida.

Haz de nuestra casa un hogar con la Navidad en su centro,

y de nuestras almas un hogar donde Jesús siempre mora.

Amén.

martes, 2 de noviembre de 2021

ORACIÓN POR LOS FIELES DIFUNTOS...

Dios de misericordia y amor,
ponemos en tus manos amorosas
a nuestros familiares, amigos y bienhechores
que has llamado de esta vida a tu presencia.
En esta vida les demostraste tu gran amor,
y ahora que ya están libres de toda preocupación
concédeles pasar con seguridad las puertas de la muerte
y gozar de la luz y la paz eterna.
Habiendo terminado su vida terrena recíbelos en el paraíso,
en donde ya no habrá tristeza ni dolor,
sino únicamente felicidad y alegría con Jesús, tu Hijo,
y con el Espíritu Santo, para siempre.
Amén.

jueves, 22 de abril de 2021

ORACIÓN DEL PAPA SAN JUAN PABLO II POR LAS VOCACIONES...

Oh Jesús, buen pastor, acoge nuestra alabanza y nuestro sincero agradecimiento por todas las vocaciones que, mediante tu Espíritu, regalas continuamente a tu Iglesia.

Asiste a los obispos, presbíteros, misioneros y a todas las personas consagradas;

haz que den ejemplo de vida verdaderamente evangélica.

Da fortaleza y perseverancia en su propósito a aquellos que se preparan al sagrado ministerio y a la vida consagrada, multiplica  los evangelizadores para anunciar tu nombre a todas gentes.

Protege a todos los jóvenes de nuestras familias y comunidades; concédeles prontitud y generosidad para seguirte. Vuelve también hoy tu mirada sobre ellos y llámalos. Concede a todos los llamados la fuerza de abandonar todo para elegirte sólo a Ti que eres el amor.

Perdona la no correspondencia y las infidelidades de aquellos que has escogido.

Escucha, oh Cristo, nuestras preces por intercesión de María Santísima, Madre tuya y Reina de los Apóstoles. Ella, que por haber creído y respondido generosamente, es la causa de nuestra alegría, acompañe con su presencia y su ejemplo a aquellos que llamas al servicio total de tu Reino. Amén.

Juan Pablo II.

miércoles, 21 de abril de 2021

Un acto de contrición...

Dios mío, 
me arrepiento de todo corazón 
de todos mis pecados 
y los aborrezco, 
porque al pecar, no sólo merezco 
las penas establecidas 
por ti justamente, 
sino principalmente porque te ofendí, 
a ti sumo Bien y digno de amor 
por encima de todas las cosas. 
Por eso propongo firmemente, 
con ayuda de tu gracia, 
no pecar más en adelante 
y huir de toda ocasión de pecado. 
Amén

miércoles, 17 de marzo de 2021

Oración del Papa León XIII a San José después del Santo Rosario...

A ti, bienaventurado san José, acudimos en nuestra tribulación, y después de implorar el auxilio de tu santísima esposa, solicitamos también confiadamente tu patrocinio.

Con aquella caridad que te tuvo unido con la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, y por el paterno amor con que abrazaste al Niño Jesús, humildemente te suplicamos que vuelvas benigno los ojos a la herencia que con su Sangre adquirió Jesucristo, y con tu poder y auxilio socorras nuestras necesidades.

Protege, oh providentísimo Custodio de la divina Familia, la escogida descendencia de Jesucristo; aleja de nosotros, oh padre amantísimo, este flagelo de errores y vicios. Asístenos propicio desde el cielo, en esta lucha contra el poder de las tinieblas; y como en otro tiempo libraste de la muerte la vida amenazada del Niño Jesús, así ahora defiende a la santa Iglesia de Dios de las hostiles insidias y de toda adversidad.

Y a cada uno de nosotros protégenos con tu constante patrocinio, para que, a ejemplo tuyo, y sostenidos por tu auxilio, podamos vivir y morir santamente y alcanzar en los cielos la eterna bienaventuranza. Amén.

lunes, 15 de marzo de 2021

ORACIÓN A LA VIRGEN DE GUADALUPE EN TIEMPO DE PANDEMIA*

Virgen Santísima de Guadalupe,
Reina de los Ángeles y Madre de las Américas.
Acudimos a ti hoy como tus amados hijos.
Te pedimos que intercedas por nosotros con tu Hijo,
como lo hiciste en las bodas de Caná.

Ruega por nosotros, Madre amorosa,
y obtén para nuestra nación, nuestro mundo,
y para todas nuestras familias y seres queridos,
la protección de tus santos ángeles,
para que podamos salvarnos de lo peor de esta enfermedad.

Para aquellos que ya están afectados,
te pedimos que les concedas la gracia 
de la sanación y la liberación.
Escucha los gritos de aquellos que son vulnerables y temerosos,
seca sus lágrimas y ayúdalos a confiar.

En este tiempo de dificultad y prueba,
enséñanos a todos en la Iglesia a amarnos los unos a los otros 
y a ser pacientes y amables.
Ayúdanos a llevar la paz de Jesús a nuestra tierra 
y a nuestros corazones.

Acudimos a ti con confianza,
sabiendo que realmente eres nuestra madre compasiva,
la salud de los enfermos y la causa de nuestra alegría.

Refúgianos bajo el manto de tu protección,
mantennos en el abrazo de tus brazos,
ayúdanos a conocer siempre el amor de tu Hijo, Jesús. 
Amén.


*Esta oración fue compuesta por el arzobispo de Los Angeles, Mons. José Gómez.