sábado, 26 de noviembre de 2016

Para conocer más el Islam...


¿Qué es el Islam?

Tanto el cristianismo como el islamismo han aumentado considerablemente en los últimos 100 años, pero los musulmanes han hecho que cambiaran las cifras mucho más de lo que las hemos cambiado los cristianos. A pesar del notable aumento de cristianos, sobre todo en el Año Jubilar de la Misericordia (2015-2016), el  número, con respecto a la población total del planeta, no ha variado considerablemente. En 1900 alrededor de una tercera parte del mundo era cristiana, y lo mismo sucede ahora. Y no parece que vaya a cambiar este dato, puesto que en 2050 los cristianos seguirán siendo más o menos el 30 % de la población mundial.

¿Y qué sucede con el Islam? En 1900 los musulmanes eran 200 ó 220 millones de personas, es decir el 13% de la población. Ahora, el porcentaje de musulmanes que vive en la tierra es del 25%. En 1900, por cada musulmán había 2.8 cristianos. Hoy, la relación es de 1.5 a 1. Y en 2050 será de 1.3 a 1. Es decir, en términos históricos, la diferencia va disminuyendo rápidamente.

Pero también es cierto que, mientras los cristianos ocupamos un continente históricamente no cristiano, como terreno de desarrollo, el aumento numérico del islam se ha dado, sobre todo, en la zona del mundo que «les pertenece» desde siempre. Egipto, en el año de 1900, tenía alrededor de 9 millones de musulmanes; hoy esa tierra del norte de África tiene 75 millones. Irán pasó de 10 millones a 65. Indonesia, de 34 a 190. Esto se explica con el lento crecimiento demográfico de la Europa del siglo XX con respecto al resto del mundo. Por ello, la respuesta a la pregunta «¿Cuál es la religión que crece más rápido?» sería: el islam o el cristianismo, pero fuera de Europa.


¿Cuáles son las 
características generales 
del Islamismo?

El fundador del Islam, Mahoma —en castellano— (del original árabe Mohammed), nació en la ciudad árabe de La Meca aproximadamente en el 570 de la era cristiana.

En ese siglo VI de nuestra era, Arabia era un mosaico de tribus diversas. Muchas de esas tribus eran antagónicas y estaban en continua guerra entre ellas. La mayoría eran grupos paganos. Había algunas tribus judías, que se habían formado por influencia de hebreos que siglos atrás habían cruzado las fronteras del Imperio Romano, cuando este destruyó Jerusalén y obligó al destierro a la población judía de Palestina después de las llamadas guerras de Palestina (siglos I y II d.C.). También existía entre las tribus una gran influencia de sectas de origen judeo-cristiano. No hay que olvidar que en Palestina los primeros cristianos fueron de origen judío, algunos de los cuales sufrieron también el destierro con las guerras romanas. Pero una vez convertido el Imperio Romano al cristianismo en el siglo IV, la fisonomía de la iglesia en Medio Oriente comenzó a cambiar rápidamente. Los cristianos venidos de la gentilidad se hicieron muy numerosos y fuertes aún en Palestina. Además, los judeo-cristianos se distanciaron de la Iglesia debido a sus posiciones heterodoxas (son conocidas las famosas sectas de los ebionitas, y otras como los adherentes de Cerinto, el Xai, etc.). Poco a poco fueron emigrando fuera de las fronteras del imperio, buscando preservar sus identidades. La gran mayoría emigró a Arabia.

Existe una teoría muy bien fundada, que afirma que una de estas sectas judeo-cristianas (la encabezada por un sacerdote llamado Waraqa) se hallaba muy difundida en La Meca, y que leían un evangelio, llamado el Evangelio a los Hebreos, un evangelio apócrifo, hoy perdido, del cual dan testimonio Eusebio y San Jerónimo. Waraqa era tío de Mahoma. Algunos estudios realizados afirman que tuvo gran influencia sobre su sobrino, sobre su doctrina y revelaciones. Eso explicaría el principal ligamen entre el Islam y las doctrinas judeo-cristianas. 

La tribu mayoritaria en la Meca era la de los Qureyys, mayoritariamente pagana y Mahoma pertenecía a dicha tribu. Huérfano desde pequeñito, el fundador del Islam se crió con su tío, el cual lo inició en el tráfico de caravanas comerciales desde Arabia hacia Siria. En esos viajes y en proximidades de este último país, Mahoma tuvo contacto con algunos monjes y eremitas, probablemente muchos de ellos de tendencia arriana y nestoriana.

En la Meca conoció a una viuda rica llamada Kadiyya y empezó a trabajar a su servicio, en el comercio. Mahoma se casó con ella a solicitud de la misma Kadiyya. Ella será la madre de Fátima, la única hija que le sobrevivió al profeta. Fue, a partir de este tiempo, cuando comenzó a retirarse en algunas oportunidades, para meditar y reflexionar comenzando a escuchar voces y revelaciones.

En el año 610 aproximadamente, tuvo lugar la llamada por los musulmanes la «Noche del Poder», durante la cual Mahoma recibió la primera revelación oficial: «Iqra!» («¡Lee!», o bien «recita»). De allí se desprende el término «Qurán» (Corán), que tiene la misma raíz, y que significa «recitado». Los musulmanes consideran dicha fecha actualmente (veintisiete de Ramadán aproximadamente), como el día en que el Corán bajó del cielo.

Alrededor del año 613, Mahoma comenzó a predicar en La Meca, sufriendo gran oposición por parte de la misma tribu de los Qureyys, situación que le acarreó una fuerte persecución. Después de varios años en estas circunstancias, estando incluso su misión al borde del fracaso en varias oportunidades, huyó de la muerte a la ciudad de Medina. Esta huida fue en 622 y se le conoce con el nombre de «Hégira» (huida o salida), constituyendo, la misma, una fecha clave para los musulmanes, pues indica el comienzo oficial de su calendario.

Después de unos primeros reveses militares contra los mecanos, durante los cuales fue herido gravemente y estuvo a punto de morir, el fundador del Islam consiguió en el año 624 una victoria contra sus enemigos al mando de las fuerzas de Medina, en la batalla de las aguas de Bader. A partir de allí, su poderío comenzó a acrecentarse. Mahoma cambió de actitud. Empezó a exigir sumisión al Islam (Islam significa sumisión), y a tener actitudes de dureza y hasta cierta crueldad con las tribus rebeldes o traidoras. El Islam pasó a ser ya no sólo una religión sino un poder político, y una nación en germen. Esto fue algo definitivo para marcar la impronta del Islam hasta nuestros días, como mezcla de religión y poder temporal. Comienzó entonces la unificación de Arabia bajo la guía de los musulmanes. El mismo profeta, ya sin Kadiyya, cambió de actitud personal, y comenzó a tener esposas y concubinas en número creciente.

En el 630 consiguió finalmente entrar triunfante a La Meca, después de años de prohibición. Pudo hacerlo como peregrino y con permiso para predicar. Lo hizo desde La Qaaba (santuario de los árabes en La Meca), donde destruyó los ídolos presentes, purificando el templo. Muchos en La Meca se convirtieron al Islam. Al año siguiente, tuvo lugar la llamada «Gran peregrinación de los musulmanes a La Meca». Esta ciudad se convirtió en santuario sagrado para los musulmanes. Mahoma murió en Medina en el año 632, sin haber podido cumplir su sueño de conquistar para el Islam el imperio bizantino y el imperio persa. Dejará asignada dicha tarea a sus sucesores.


¿Qué es el Corán?

Corán (Qur’an), significa «recitado o recitación». Este libro es considerado por los musulmanes como revelación completa, la cual «completa» —según sus creencias—la Torah y el Evangelio en cuanto a su cualidad de revelación. En el capítulo 9, versículo 111 del Corán, se le equipara con estos dos escritos de los judíos y de los cristianos. Los musulmanes sostienen que el Corán es «revelado directamente por Dios», y que descendió del cielo tal cual como se encuentra actualmente. Sólo el orden de los capítulos ha cambiado.

El Corán se divide en 114 suras o capítulos. El orden actual de los capítulos va desde el más extenso hacia el más corto. Las suras se identifican por su nombre más que por su número. Las suras se dividen a su vez en ayat o versículos. Hay en total 6252.

El lenguaje en el que está escrito es el árabe clásico o literario del siglo VII, con palabras del dialecto mecano. La forma y el estilo lo podemos definir como alocuciones divinas (Dios habla), en las cuales se usa muchas veces el plural mayestático. También hay lugar para alocuciones de ángeles. Es más que evidente el estilo poético de la época. El Corán tiene gran atractivo poético. Hay una gran relación entre el contenido de las suras con las situaciones de la vida de Mahoma.

Durante la vida de Mahoma, se introdujeron cambios o irregularidades en el texto coránico y tiene pasajes muy elogiosos acerca de los Evangelios sobre todo, junto con otras sentencias terribles acerca de los mismos. Se discute sobre la validez tanto de unos pasajes como de otros. Hay datos tan curiosos como este: Mahoma introdujo dos versículos después de 53,20, en los cuales otorgaba mucha credibilidad a las divinidades politeístas de los árabes: al-Lat, al-‘Uzza, Manat. Tiempo después, el ‘ángel Gabriel’ avisó a Mahoma que esos versos habían sido revelados a él por Satanás: ‘Nosotros no hemos enviado ningún profeta delante de ti, pero como estabas ávido de revelación, Satanás arrojó delante tuyo estos pensamientos’ (22,52). Estos versículos han recibido el nombre de versículos satánicos. El ángel Gabriel le reveló con posterioridad 53, 21-27, para reemplazar los versículos abrogados.

Al principio el Corán se recitaba oralmente, lo cual va muy de acuerdo al ambiente árabe de la época, tarea que se encomendaba habitualmente a los recitadores. Era propio del ambiente poético del tiempo.

Algunos piensan que la idea de ponerlo por escrito nació ya en vida de Mahoma, especialmente después de romper relaciones con los judíos de Medina. Fue a partir de ese momento cuando se presentó, entre los musulmanes, la necesidad de contar con un «libro propio», así como los judíos y los cristianos contaban con el suyo (la alusión al «libro» en algunas suras tempranas del tiempo de la Meca, se refiere según algunos estudiosos, al Evangelio, especialmente el llamado Evangelio según los hebreos, que habría sido un texto oficial de las sectas cristianas de Arabia, especialmente de La Meca). El rompimiento de relaciones con los judíos se refleja también en dicha época mediante el cambio de la orientación en la oración que debían seguir los musulmanes: Hasta ese momento se rezaba orientándose hacia Jerusalén, lo cual se cambiará posteriormente en dirección a La Meca. También se cambió el día de la oración (del primitivo sábado se transformó en viernes, el cual pasó a ser así el día de oración oficial musulmana).

Haciéndose eco de todas las tradiciones y recitaciones orales, el texto se completó y ordenó bajo el califato del primer sucesor de Mahoma, Abu Bakar (632-634). No obstante, existían aún más de un texto consonántico. Por consiguiente, el tercer califa, Otman, alrededor del 640, codificó y estableció un texto consonántico único, ordenando la destrucción de las demás versiones. Cabe destacar que para este tiempo, los árabes ya estaban desparramados en Oriente Medio y en parte del norte de África. De modo que el texto actual se remonta a dicha época. Los musulmanes consideran una prueba de la veracidad de su Revelación, justamente el que no existan lecciones variantes sobre el texto consonántico o base.

El Corán es increado para los musulmanes, es decir es pura obra de Dios en la cual no hay lugar para la intervención humana. Ellos afirman que es un milagro que sirve como testimonio para fundamentar el carácter de profeta auténtico de Mahoma y sostienen en general que a cada profeta le corresponde un milagro o una serie de milagros propios. A Jesús por ejemplo, el poder de curación; a Mahoma sólo el Corán, y ello es milagro más que suficiente.

La sola recitación del Corán es ya para los musulmanes oración, pues el Corán significa eso: RECITACION.


¿Cuáles son los Pilares del Islam?

El «Islam» (que significa sumisión), se basa en cinco pilares que son los fundamentos de su credo, y son los siguientes:

1) El llamado «juramento» o shijade, el cual es una fórmula que reza: «Sólo Alá es Dios y Mahoma su Profeta» (Literalmente: «No hay divinidad sino Dios, y Mahoma es el enviado de Dios». Hay que señalar que Alá en árabe no quiere decir otra cosa sino Dios).

Los musulmanes repiten este juramento cada vez que se convoca a la oración, y al comenzar la misma. Es la fórmula religiosa por excelencia del Islam. Para reconocerse o confesarse musulmán, es necesario declarar el shijade. Es imposible ser musulmán sin esta confesión, y basta el hacerla para ser considerado musulmán.

2) La oración, prescrita cinco veces al día, a saber:

a) Oración de la mañana, la cual tiene lugar entre el primer albor solar y puede ser hecha hasta la salida del sol.

b) Oración del mediodía.

c) Oración de la tarde.

d) Oración del ocaso o puesta de sol.

e) Oración de la noche o de la cena.

Cada una de ellas va acompañada de abluciones y postraciones bien reglamentadas para cada caso. La orientación de la oración es siempre en dirección de La Meca. En las mezquitas, dicha dirección se indica por una concavidad en forma de nicho en la pared, llamado «imla».

3) El ayuno del mes de Ramadán, desde la salida del sol hasta el poniente, no pudiendo en dicho tiempo llevarse nada a la boca, ni siquiera agua, fumar, etc.

4) Peregrinar una vez en la vida al santuario de la Kaaba, en La Meca, también conocido como «la casa».

5) Pagar el azaque o diezmo, fijado en aproximadamente un 2.5% de la renta anual de cada persona. Tiene el sentido general de limosna. Se aconseja también, especialmente durante el mes de Ramadán, el dar limosna.


¿Cuáles son las «Fiestas» 
del calendario islámico?

1-Aid el Adja: La «Fiesta del Sacrificio».

Recuerda el sacrificio llevado a cabo por Abraham, padre de los árabes, junto con su hijo Ismael, en La Meca. Con ocasión de esta fiesta tiene lugar la peregrinación al santuario de La Kaaba.
Durante dicha fiesta, se reza el Tabkeer o las «letanías», se intercambian dones, regalos y visitas, especialmente entre los parientes, y se sacrifica un cordero o un buey, el cual se come y del cual es necesario dar además una porción a los pobres.

2- Aid el Fetr: Fiesta del «Rompimiento del ayuno».

Tiene lugar al finalizar el mes de Ramadán, durante tres días. El tipo de festejo es similar al de la fiesta del sacrificio.

3- Año Nuevo o «Hégira»: Es el comienzo del año islámico. «Hégira» es la huida o peregrinación de Mahoma, de La Meca a Medina.

4- Fiesta del nacimiento del Profeta.


¿Cuál es la relación del judaísmo 
y del cristianismo con el Islam?

En la Arabia pre-islámica existían numerosas sectas judías y judeo-cristianas. Tanto unos como otros habían sido desplazados paulatinamente de Palestina en tiempos del Imperio bizantino, cuando la población de origen gentil comenzó a crecer. Especialmente se hicieron fuertes a partir del siglo IV los cristianos de origen gentil, que confluían cada vez más en Palestina. Los cristianos de origen judío, que habían sido los originarios, comenzaron a segregarse. Colaboró con esto el hecho que muchos de ellos cayeron en distintas herejías, por razón de las cuales fueron expulsados del imperio. Se refugiaron mayoritariamente en Arabia, fuera de las fronteras imperiales, que pasó así a ser llamada la «cuna de las herejías».

La más destacada era la de los ebionitas, a quienes ya hemos hecho referencia. Colocaban estos una dualidad en Cristo, divinidad y no divinidad, pero como dos cosas diferentes y separadas una de la otra. Utilizaban el Evangelio juxta ad Hebreos, mencionado por San Jerónimo y San Epifanio. Existía también una variante, conocida como secta El Xai(o algo aproximado), que colocaban la distinción entre Jesús y Mesías. Este último, como ser divino (a diferencia del humano Jesús), no podía haber nacido de madre humana, esto es de María o de mujer alguna. Su «madre» —dicen ellos— es el Espíritu Santo. Esta influencia se ve reflejada en el Corán, por ejemplo en la sura La mesa servida, 116, donde Dios pregunta a Jesús: «Jesús, hijo de María, ¿has dicho tú a los hombres: Tomadme, junto a mi madre, por dos dioses?». Esto puede obedecer al hecho que estas sectas consideraban al Espíritu Santo como un «principio maternal» en Dios (madre del Mesías y no de Jesús).

También influían en Arabia ciertas herejías cristianas que fueron poco a poco desplazadas del imperio bizantino, y se refugiaron fuera de sus fronteras, como el arrianismo, que negaba que el Verbo fuera Dios, y el nestorianismo, quienes postulaban dualidad de personas en Cristo, una humana y una divina. 

Respecto al docetismo, el cual enseñaba que el Verbo había asumido un cuerpo aparente y no real, y por lo tanto la muerte de Cristo había sido sólo aparente, influye directamente en el Corán, donde se niega explícitamente que Jesús haya sido crucificado, sino que fue suplantado por una apariencia del mismo cuando era llevado al suplicio. Así, en la sura la familia de ‘Imram, n. 157, se afirma: ‘Y su discurso era: Hemos dado muerte al Mesías Jesús, hijo de María enviado de Dios, más no lo mataron ni lo crucificaron sino que así les apareció a ellos, y ciertamente aquellos que disienten con ello están en la duda, y no tienen conocimiento de ello sino que siguen una conjetura, pues por cierto que no lo mataron’.

Actualmente, las tensiones entre el judaísmo, el cristianismo y el islamismo no parecen ver la luz de la salida. La incompatibilidad entre las tres religiones se marca hoy más que nunca: El atentado contra las Torres Gemelas, el conflicto Árabe-Israelí, la discriminación de los judíos en Estados Unidos. El que crean en un mismo Dios no marca una diferencia en la resolución del conflicto. Incluso ni el que las tres religiones velen por la justicia social, la moralidad y la no violencia, éstas no se ven reflejadas en su situación conflictiva. Aun así, existen movimientos de diálogo interrelegioso, en especial dentro del cristianismo, que velan por el cese de las fricciones entre las tres religiones. El Concilio Vaticano II, que trató del ecumenismo y del diálogo interreligioso, es una muestra de ello. Creo firmemente que los rozamientos entre las tres religiones pueden parar. Lo que se requiere es, más que aceptar las distintas fes religiosas, comprenderlas; ser tolerantes para poder convivir.


Tabla comparativa entre el Islamismo y el Cristianismo*:

  •  CREENCIA
     ISLAMISMO
     CHRISTIANISMO
     Dios
    Solamente un dios - llamado Alá
    Solamente un Dios - un ser trino llamado Dios o Yahvé (Padre, Hijo y Espíritu Santo).
     Jesús
    Un profeta nacido de una virgen, pero no el Hijo de Dios
    Hijo divino de Dios nacido de una virgen. Él es el Verbo de Dios y Salvador de la humanidad
     CrucifixiónJesús no fue crucificado. Alguien fue puesto en el lugar de Jesús y Él se escondió hasta que pudo encontrarse con los discípulosUn hecho registrado en la historia, que es necesario para la expiación del pecado y la salvación de los creyentes
    ResurrecciónDebido a que los Musulmanes no creen en la Crucifixión, no hay necesidad de creer en la ResurrecciónUn hecho registrado en la historia que significa la victoria de Dios sobre el pecado y la muerte. Cristo vive eternamente y se ha quedado en la Eucaristía.
     TrinidadUna blasfemia que significa creer en tres dioses. En el Islamismo, la Trinidad es equivocadamente interpretada como Dios, Jesús y MaríaEl único Dios es revelado eternamente en tres personas iguales y eternas: Dios Padre, Dios Hijo, y Dios Espíritu Santo. Tres personas en un solo Dios.
    Pecado
    El pecado es la desobediencia a la ley establecida. El pecado no aflige a Alá.
    El pecado es rebelión contra Dios. El pecado aflige a Dios
     El HombreEl hombre es creado por Alá y no tiene pecadoEl hombre es creado a la imagen de Dios y es pecador por consecuencia del pecado original.
     SalvaciónLa salvación se logra sometiéndose a la voluntad de Alá. No hay seguridad de salvación - es concedida tan sólo por la misericordia de AláLa Salvación es un don aceptado por fe en la expiación de Jesucristo en la Cruz y proporcionado a través de la gracia de Dios. Dios quiere que todos los hombres se salven.
     La BibliaLos Musulmanes aceptan la Biblia (especialmente el Pentateuco, Salmos, y los Evangelios) en lo que concuerden con el CoránLa Biblia es la Palabra inspirada de Dios que está completa y no requiere de adición alguna.
     El CoránUna relación posterior que reemplaza la Biblia y corrige sus erroresNo se acepta como revelación divina.
     MahomaEl último en la línea de los profetas y, por ello, la autoridad final en asuntos espiritualesNo se acepta como profeta ni fuente teológica legítima
     ÁngelesEstos mensajeros divinos son creados de la luz y no se les rinde culto. Satanás es un ángel caídoLos ángeles son definidos en la Biblia como siervos celestiales de Dios que actúan como swus mensajeros
     Últimos DíasHabrá una resurrección corporal y un juicio final, con un destino final. Todos los Musulmanes van al cielo, aunque algunos deberán purgar sus pecados primero. Todos los infieles están destinados a ir al infiernoHabrá una resurrección corporal en los últimos días. El Juicio final y el destino eterno (cielo o infierno) se decidirá basándose en la aceptación de Jesús como Salvador y Su separación del pecado que separa de Dios a toda persona

    • Alfredo Delgado Rangel, M.C.I.U.

    * Por NSRK Ravi

viernes, 25 de noviembre de 2016

Consider the God’s call…

Put some time and effort into considering your vocation —be open, be generous, be brave. Answer the God’s call is a wonderful adventure! But at the same time be grateful for the person you are now, and for the work God has given you to do today.

Pray for yourself!

Interesting words of Blessed Charles de Foucauld…

“God calls all the souls he has created to love him with their whole being, here and thereafter, which means that he calls all of them to holiness, to perfection, to a close following of him and obedience to his will. But he does not ask all souls to show their love by the same works, to climb to heaven by the same ladder, to achieve goodness in the same way. What sort of work, then must I do? Which is my road to heaven? In what kind of life am I to sanctify myself?”

Blessed Charles de Foucauld.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Our Father who art in heaven, give us priests according to Your Heart…


Give us priests according to Your Heart.
That Thy name may be hallowed,
Give us priests according to Your Heart.
That Thy kingdom may come,
Give us priests according to Your Heart.
That Thy will may be done on earth as it is in heaven,
Give us priests according to Your Heart.
So as to give us the bread of life,
Give us priests according to Your Heart.
So as to forgive us our sins,
Give us priests according to Your Heart.
That they may help us to overcome temptations,
Give us priests according to Your Heart.
And deliver them and us from every evil. Amen.

Bring Jesus to people and people to Jesus…

viernes, 4 de noviembre de 2016

Conoce los lienzos sagrados que se ponen el el Altar para celebrar la Eucaristía...


Estos son los principales lienzos sagrados o lienzos litúrgicos que se usan para la celebración de la Eucaristía:

CORPORAL (Del latín «corporalis», del cuerpo):

Su nombre le viene del Cuerpo del Señor, que va a reposar sobre ese lienzo. Es un lienzo de forma cuadrada que para guardarlo se pliega habitualmente en nueve secciones y se puede almidonar. Debe emplearse siempre en la celebración de la Misa. Se despliega al comienzo de la liturgia eucarística (preparación de los dones), para colocar sobre él el cáliz y la patena, además de copón cuando se van a consagrar más hostias. En las concelebraciones se puede utilizar un corporal mayor. Es preferible que no lleve adornos, para significar mejor la asociación que tradicionalmente se ha hecho con el santo sudario. No obstante, es común poner una cruz en el centro del lado más próximo al celebrante, que también le sirve de referencia. También debe utilizarse, además de en la Misa, cuando se tiene la Exposición del Santísimo, para poner encima la custodia o copón y sobre una mesita cuando se lleva la comunión a los enfermos. 

PURIFICADOR:

El purificador es un lienzo que se suele plegar longitudinalmente, en tres partes, para utilizarlo a modo de toalla en la limpieza de los vasos sagra­dos. No se debe adornar en exceso y debería ser de lino blanco o de otro tejido que sea absorbente.

PALIA:

La palia es una pieza cuadrada de cartón o madera recubierta de lino o tela almidonada que cubre el cáliz, impidiendo que caiga polvo o insectos dentro de él. Su uso es opcional. Conviene emplearla en épocas del año en las que el polvo y los insectos son más frecuentes, o en lugares en los que podría caer alguna cosa dentro del cáliz, por ejemplo: en una Misa celebrada al aire libre. La parte superior de la palia se puede adornar. Tiene un sentido puramente utilitario e higiénico. La tela y el color normalmen­te hacen juego con los ornamentos, aunque puede ser siempre blanco. Si tiene forma redonda se le llama «hijuela». La palia y la hijuela parecen datar de finales del siglo XVI pues antes de dicha fecha ejercía dicha función un extremo de los corporales que se doblaba sobre el cáliz o bien otros corporales plegados, según diferentes costumbres regionales.

MANUTERGIO:

El manutergio o toalla, es un lienzo que sirve para que el sacerdote se seque las manos después del lavabo. Debe ser absorbente y amplio. 

CUBRECÁLIZ

Es una tela que cae de la palia, tapando el cáliz. Se usaba mucho antiguamente como una forma de subrayar la transición de la liturgia de la palabra a la liturgia eucarística. Se ponía el cubrecáliz durante la liturgia de la palabra y se quitaba en el ofertorio, para preparar el altar y las ofrendas. Suele ser del mismo color y calidad que la casulla pero es un objeto que casi ya no se usa.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

«RECIBEME»... Un canto para reflexionar

Las 7 reglas que el Vaticano nos manda para la cremación y la conservación de las cenizas de nuestros difuntos...


Hace tiempo compartí con ustedes una reflexión que hice sobre la «CREMACIÓN» y lo que está permitido y no, hacer con la cenizas de nuestros difuntos. Ahora la Santa Sede, en el Vaticano, ante el avance de la práctica de la cremación en el mundo entero, dio a conocer los pasos a seguir según la doctrina católica. Este documento confirma lo que yo expuse y nos manda siete puntos importantes que no hay que olvidar y que los dejo a manera de resumen:

1. Cuando razones de tipo higiénicas, económicas o sociales llevan a optar por la cremación, hay que hacerlo con respeto.

2. La cremación se puede realizar siempre y cuando no sea contraria a la voluntad expresa del fiel difunto.

3. La cremación no debe ser elegida por razones contrarias a la doctrina cristiana.

4. Con el fin de que se mantenga la oración por el difunto y no se lo olvide en la comunidad, las cenizas del difunto deben mantenerse en un lugar sagrado, es decir, en el cementerio o, si es el caso, en una iglesia o en un área especialmente dedicada a tal fin por la autoridad eclesiástica competente.

5. Queda prohibida la conservación de las cenizas en el hogar, es decir, no las podemos tener en nuestras casas aunque se haga un altar especial. Sólo en casos de graves y excepcionales circunstancias, dependiendo de las condiciones culturales de carácter local, el Ordinario del lugar, de acuerdo con la Conferencia Episcopal o con el Sínodo de los Obispos de las Iglesias Orientales, puede conceder ese permiso.

6. Las cenizas no pueden ser divididas entre los diferentes núcleos familiares o de amistades, y se les debe asegurar respeto y condiciones adecuadas de conservación.

7. Para evitar cualquier malentendido panteísta, naturalista o nihilista, no se permite la dispersión de las cenizas en el aire, en la tierra o en el agua o en cualquier otra forma, o la conversión de las cenizas en recuerdos conmemorativos, en piezas de joyería o en otros artículos.

Alfredo Delgado Rangel, M.C.I.U.


viernes, 21 de octubre de 2016

LA VIVENCIA DEL JUBILEO DE LA MISERICORDIA EN LOS MONASTERIOS DE CLAUSURA...


Hace poco, relativamente, me tocó visitar, como Misionero de la Misericordia, dos Monasterios de comunidades diversas y en dos países distintos. El primero fue el Monasterio de las Madres Trinitarias de María, en West Covina, California, en Estados Unidos; el segundo fue el Monasterio De Nuestra Señora Reina De La Paz, de las Clarisas Capuchinas en Perote, Veracruz, en México.

De una u otra manera, la palabra «misericordia» inunda todos los carismas de la vida religiosa, y por supuesto la vida en la clausura de los monasterios. Un amor compasivo de ida y vuelta circula dentro de cada comunidad, y lo proyecta, sobre todo a través de la oración y el sacrificio que se ofrece por la humanidad entera, a los corazones de quienes viven en la miseria de la injusticia, la pobreza, la violencia, la falta de libertad y en las tinieblas del mundo actual.

No puedo describir el gozo inmenso que en cada uno de estos dos monasterios despertó la llegada de un «Misionero de la Misericordia». Una monja muy anciana, con lágrimas en sus ojos exclamó llena de gozo: «¡Nunca me imaginé que un Misionero de la Misericordia viniera a nuestro Monasterio! ¡Somos tan poquitas y tan lejos!».

En un estilo de vida pobre y sencillo, es fácil percibir el gozo de seguir a Cristo y vivir para Él. Cada uno de los monasterios, con su estilo particular  de vida, según sus fundadores, es un oasis en medio del mundo en donde la vivencia de la misericordia de Dios, mediante el seguimiento de Cristo por la profesión de la consagración religiosa, se hace signo y testimonio de esta misericordia infinita en la Iglesia y en el mundo. La meta de cada monje y de cada monja, es siempre hacer presente la misericordia divina, mediante la espiritualidad del seguimiento de Cristo anonadado para la vida del mundo, con un profundo sentido eucarístico, junto a una dependencia singular y confianza sin límites en María Santísima en una vida de clausura, en el mundo, pero sin ser del mundo (Juan 15,19).

Frente a cualquier «tendencia innatural de depreciar el mundo y sus valores», tras las huellas del Señor, en el monasterio se participa de la dinámica encarnatoria de Cristo, el Señor de la Misericordia, estando en el mundo sin ser de él.

Estar en el mundo significa para estas religiosas de clausura, asumir el mundo visible creado por Dios como proyecto a realizar mediante un recto dominio sobre sí mismas y sobre todo lo creado. Estar en el mundo significa para cada una de ellas —al igual que en los monasterios de varones— asumir el propio papel histórico y comprometerse intensamente a ofrecer un espacio en donde la misericordia es el pan de cada día. Estar en el mundo significa para ellas evangelizar la cultura y las culturas del hombre, como expresión de la misericordia, que ofrece espacios en donde frente a Jesús Eucaristía o al repaso de las cuentas del Santo Rosario, se implora para el mundo la misericordia que allí, dentro de las cuatro paredes del monasterio, se vive con alegría y en paz.

No podemos olvidar que a pesar de haber sido bautizados aún hay algo en nosotros que nos inclina al mal. El Papa Francisco nos recuerda que todos somos pecadores y estamos necesitados de la misericordia y el perdón de nuestro Dios, porque nadie estamos totalmente libres de la influencia alienante del mundo antagónico a Dios. Por tanto, en respuesta al llamado que Dios les ha hecho, estas mujeres buscan, en el monasterio, poner todo empeño no sólo para no acomodarse al mundo presente rechazando sus criterios y pseudo-valores, sino también para conformarse día a día con el Dios misericordioso mediante la continua conversión. Así, recibir a un Misionero de la Misericordia en el Monasterio, brindó la oportunidad de echarse un clavado al corazón, hacer un buen examen de conciencia y acercarse al sacramento de la reconciliación para celebrar la Eucaristía con un corazón nuevo.

La misión que se tiene en cada monasterio, exige en primer lugar dejarse iluminar por la luz de Cristo misericordioso, permitiendo que Aquel que es la Luz de los hombres (Jn 8,12) ilumine plenamente el propio ser y disipe todo lo que en el consagrado haya de oscuridad, de pecado, de mal. Quien a la luz de la verdad sobre Dios y sobre el hombre revelada por el Señor de la Misericordia descubre cada vez más y reflexiona continuamente sobre su propia identidad, no podrá ser confundido, ni engañado, ni avasallado por el dinamismo alienante del mundo y, a la vez, como discípulo-misionero, ofrecerá al mundo un  espacio en donde la misericordia se puede palpar a flor de piel.

La beata María Inés Teresa del Santísimo Sacramento, fue formando su corazón misionero en el ambiente de un convento de clausura «El Ave María», allí pasó 16 años de su vida inmersa en la infinita misericordia de Dios. Ella escribió: «¡Cada alma que amas Jesús, y que corresponde a tu amor es una historia deliciosa de tu misericordia, de tus ternuras! Es la página más hermosa de tu misma vida, si me permites la expresión, porque en ella haces derroches de tu ciencia por excelencia, que es amar, darte por entero, entregarte sin reserva, para que las almas también se te den, se te entreguen sin reservas; eres el Mendigo del amor».

¡Dios, en su infinita misericordia, siga suscitando la vocación a la vida consagrada en la clausura!

Alfredo Delgado, M.C.I.U.

jueves, 20 de octubre de 2016

«LA POSMODERNIDAD»... Filosofando un poco en una época de cambios


El término posmodernidad o postmodernidad ha sido utilizado desde hace algún tiempo para designar generalmente a un amplio número de movimientos artísticos, culturales, literarios y filosóficos del siglo XX  que se extienden hasta hoy, definidos en diverso grado y manera por su oposición o superación de las tendencias de la Edad Moderna. En sociología los términos posmoderno y posmodernización se refieren al proceso cultural observado en muchos países en las últimas dos décadas, esta otra acepción de la palabra se explica bajo el término posmaterialismo.

Las diferentes corrientes del movimiento posmoderno aparecieron durante la segunda mitad del siglo XX y aunque se aplica a corrientes muy diversas, todas ellas comparten la idea de que el proyecto modernista fracasó en su intento de renovación radical de las formas tradicionales del arte y la cultura, el pensamiento y la vida social y ahora se requiere algo totalmente nuevo.

Uno de los mayores problemas a la hora de tratar este tema resulta justamente en llegar a un concepto o definición precisa de lo que es la posmodernidad. La dificultad en esta tarea resulta de diversos factores, entre los cuales los principales inconvenientes son la actualidad, y por lo tanto la escasez e imprecisión de los datos a analizar y la falta de un marco teórico válido para poder hacerlo extensivo a todos los hechos que se van dando a lo largo de este complejo proceso que se llama posmodernismo. Pero el principal obstáculo proviene justamente del mismo proceso que se quiere definir, porque es eso precisamente lo que falta en esta era: un sistema, una totalidad, un orden, una unidad, en definitiva, coherencia.

Algunos estudiosos pensaban que la posmodernidad era solamente una moda pasajera que llegó a nosotros con fecha de caducidad a la vista y que no había que concederle mucha importancia. Yo no lo pensé así y el tiempo me va dando la razón. A mi juicio estamos en una nueva época de la historia que se manifiesta en nuevas situaciones con nuevos descubrimientos, nuevos problemas, nuevos retos y nuevas soluciones para la humanidad y por lo tanto para la Iglesia.

En los años setentas, el documento "Evangelii Nuntiandi" decía: «Lo que importa es evangelizar —no de una manera decorativa, como un barniz superficial, sino de manera vital, en prfundidad y hasta sus mismas raíces— la cultura y las culturas del hombre» (E.N. 20). El tiempo apremia y hay que recordar también lo que nos dice aquel famoso "Documento de Puebla": «Es mejor evangelizar las nuevas formas culturales en su mismo nacimiento y no cuando ya están crecidas y estabilizadas» (Puebla 393). ¿Por qué hemos tardado tanto?

La época que estamos viviendo está marcada por profundos cambios que van tan de prisa como la luz y el sonido. Basta ver la diferencia de la proyección de un video que sea «atractivo» a los jóvenes de hoy y uno de hace diez años. La Edad Moderna daba por supuesto el progreso, pero la posmodernidad ha venido a cambiar mucho, muchísimo las cosas. Entre las principales características del pensamiento post moderno que marcan diferencia con el pasado está el que el pensamiento actual asegura que la filosofía occidental creó dualismos y que la verdad es la que parece a cada quien.

La posmodernidad se ha presentado en nuestras vidas no como una era concreta, ubicable entre fechas precisas, ni como la secuencia lógica de la modernidad, sino como su desarticulación y bifurcación. Es como una especie de fenómeno que ha colonizado áreas cada vez más amplias y rechaza las oposiciones y hace énfasis en las diferencias: no acepta al logos como verdad trascendental, sino como encadenamiento de significaciones incesantes; su concepción de lo social —cuando la tiene— es fragmentaria y confusa. Pero, sobre todo, pone en duda (—valiéndose de muchas contradicciones— los principales conceptos emanados de la modernidad: desde el Estado-nación hasta el sujeto soberano, pasando por las mismas nociones de civilización y progreso. En un vaivén interminable, coquetea con el relativismo más extremo y con las proposiciones más cuestionables, desde la perspectiva de lo público. Niega, a su modo, la historia y a las ideologías, aunque ella misma sea parte de un proceso histórico. Posee su propia construcción ideológica y acepta cualquier manifestación como digna de análisis. Su mayor influencia se manifiesta en el actual relativismo cultural y en la creencia de que nada es totalmente malo ni absolutamente bueno. 

La verdad no se a ciencia cierta si en las prisas con las que el mundo corre seguiremos viviendo aún en la posmodernidad, pero la existencia de ésta, no deja de recordarnos que vivimos en un mundo tan desigual, que mientras unos luchan por sacar adelante a una humanidad que lo pasa francamente mal, existe una casta de adolescentes y jóvenes caprichosos que se aburren con sus juguetes caros para olvidarse de todos esos problemas reales que tan antiestéticos y molestos les resultan.  Siento que existen algunos síntomas alarmantes de que se está olvidando —en gran medida— la visión integral del hombre como persona humana y criatura de Dios, que nos ofrece el cristianismo —como espíritu encarnado o encarnación de un espíritu— como hijo de Dios y centro del universo; y de que se está cayendo en un progresivo reduccionismo en su comprensión. La espiritualidad actual se reduce mucho a mera psicología. La psicología, a biología. La biología a zoología. La zoología, a anatomía. Y la anatomía, a mecánica. El hombre, que anhelaba ser superhombre, se ha convertido no sólo en un subhombre —como afirmó Camus— sino en un robot. 

El dilema del posmodernismo es este: ¿cómo es posible afirmar la categoría y validez de sus enfoques teóricos, si no se admiten ni la verdad ni los fundamentos del conocimiento? Si eliminamos la posibilidad de fundamentos o modelos racionales, ¿sobre qué base podemos operar? ¿Cómo podemos entender qué clase de sociedad es aquella a la que nos oponemos y, menos aún, llegar a compartir semejante entendimiento? Cuando se analiza detalladamente, el posmodernismo nos deja desesperanzados en un corredor interminable; sin una crítica viva; en ninguna parte.

Creo que es preciso que todo hombre y mujer de fe, atienda con mirada crítica este fenómeno. Es urgente ofrecer un mensaje de sencillez, frente a tanta complicación, sólo así podríamos empezar a atender las causas de estos malestares posmodernos que unidas al relativismo van construyendo, como bien lo decía san Juan Pablo II en sus tiempos de Pontífice, una cultura de la muerte.

Alfredo Delgado Rangel.

«DALES SEÑOR, EL DESCANSO ETERNO»... Novena por nuestros fieles difuntos*


PRIMER DÍA

ORACIONES INICIALES PARA CADA DÍA:

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amen.

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, me pesa de todo corazón el haber ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que por tu infinita misericordia me has de llevar a la vida eterna. Amén.

Oh Adorable Corazón de Jesús, por los dolores que sufriste pendiendo en la cruz, por tus cinco llagas y tu costado herido, por lo latigazos recibidos y por tu preciosísima sangre derramada para nuestra salvación, te suplicamos que purifiques y redimas el alma de tu siervos y hermanos nuestros a quienes ya has llamado de este mundo.

Dales la vida eterna y concédeles el descanso eterno que solo obtenemos al estar a tu lado. Dales la eterna luz para que gocen en el cielo de la gloria de tus santos. Otórgales, Señor, tu divina protección.
Consuélanos a quienes sentimos su muerte y haz que llegue a nosotros siempre la resignación cristiana. Que aceptemos el estado de la muerte como un paso transitorio y obligado hacia la vida verdadera que se obtiene estando a tu lado.

Todo esto te lo pedimos por el purísimo Corazón de María, nuestra augusta Madre y por la intención de tu padre punitivo San José, quien compartió su vida con la Tuya y a quien luego despediste de este mundo terrenal. Amen

Señor y Dios nuestro, concede a nuestros hermanos difuntos el perdón de sus pecados y dales el descanso eterno. Amén.

Lectura bíblica: Mt 26, 36- 45

"Entonces va Jesús con ellos a una propiedad llamada Getsemaní, y dice a los discípulos: «Sentaos aquí, mientras voy allá a orar.» Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a sentir tristeza y angustia. Entonces les dice: «Mi alma esta triste hasta el punto de morir; quedaos aquí y velad conmigo.» Y adelantándose un poco, cayó rostro en tierra, y suplicaba así: «Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras tú.» Viene entonces donde los discípulos y los encuentra dormidos; y dice a Pedro: « ¿Con que no habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad, para que no caigáis en tentación; que el espíritu está pronto, pero la carne es débil.»  Y alejándose de nuevo, por segunda vez oró así: «Padre mío, si esta copa no puede pasar sin que yo la beba, hágase tu voluntad.» Volvió otra vez y los encontró dormidos, pues sus ojos estaban cargados. Los dejó y se fue a orar por tercera vez, repitiendo las mismas palabras. Viene entonces donde los discípulos y les dice: «Ahora ya podéis dormir y descansar»". Palabra de Dios.

ORACIÓN FINAL PARA CADA DÍA:

Oh Dios mío, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos suplicantes por las almas de tus siervos que has mandado emigrar de este mundo, para que no las dejes en el purgatorio, sino que mandes que tus santos ángeles las tomen y las lleven a la patria del paraíso, para que, pues esperaron y creyeron en ti, no padezcan las penas del purgatorio, sino que posean los gozos eternos. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

V. Dales, Señor, el descanso eterno.
R. Y luzca para ellos la luz perpetua.
V. Descansen en paz.
R. Amén.


SEGUNDO DÍA

ORACIONES INICIALES PARA CADA DÍA:

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amen.

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, me pesa de todo corazón el haber ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que por tu infinita misericordia me has de llevar a la vida eterna. Amén.

Oh Adorable Corazón de Jesús, por los dolores que sufriste pendiendo en la cruz, por tus cinco llagas y tu costado herido, por lo latigazos recibidos y por tu preciosísima sangre derramada para nuestra salvación, te suplicamos que purifiques y redimas el alma de tu siervos y hermanos nuestros a quienes ya has llamado de este mundo.

Dales la vida eterna y concédeles el descanso eterno que solo obtenemos al estar a tu lado. Dales la eterna luz para que gocen en el cielo de la gloria de tus santos. Otórgales, Señor, tu divina protección.
Consuélanos a quienes sentimos su muerte y haz que llegue a nosotros siempre la resignación cristiana. Que aceptemos el estado de la muerte como un paso transitorio y obligado hacia la vida verdadera que se obtiene estando a tu lado.

Todo esto te lo pedimos por el purísimo Corazón de María, nuestra augusta Madre y por la intención de tu padre punitivo San José, quien compartió su vida con la Tuya y a quien luego despediste de este mundo terrenal. Amen

Señor y Dios nuestro, concede a nuestros hermanos difuntos el perdón de sus pecados y dales el descanso eterno. Amén.

Lectura bíblica: Sab 2, 21 – 24.31
     
"Así discurren los malos, pero se equivocan, los ciega su maldad; no conocen los secretos de Dios, no esperan recompensa por la santidad, ni creen en el premio de las almas intachables. Porque Dios creó al hombre para la incorruptibilidad, le hizo imagen de su misma naturaleza; mas por la envidia del diablo entró la muerte en el mundo y la experimentan los que le pertenecen. En cambio, las almas de los justos están en las manos de Dios y no les alcanzará tormento alguno". Palabra de Dios.

ORACIÓN FINAL PARA CADA DÍA:

Oh Dios mío, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos suplicantes por las almas de tus siervos que has mandado emigrar de este mundo, para que no las dejes en el purgatorio, sino que mandes que tus santos ángeles las tomen y las lleven a la patria del paraíso, para que, pues esperaron y creyeron en ti, no padezcan las penas del purgatorio, sino que posean los gozos eternos. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

V. Dales, Señor, el descanso eterno.
R. Y luzca para ellos la luz perpetua.
V. Descansen en paz.
R. Amén.


TERCER DÍA

ORACIONES INICIALES PARA CADA DÍA:

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amen.

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, me pesa de todo corazón el haber ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que por tu infinita misericordia me has de llevar a la vida eterna. Amén.

Oh Adorable Corazón de Jesús, por los dolores que sufriste pendiendo en la cruz, por tus cinco llagas y tu costado herido, por lo latigazos recibidos y por tu preciosísima sangre derramada para nuestra salvación, te suplicamos que purifiques y redimas el alma de tu siervos y hermanos nuestros a quienes ya has llamado de este mundo.

Dales la vida eterna y concédeles el descanso eterno que solo obtenemos al estar a tu lado. Dales la eterna luz para que gocen en el cielo de la gloria de tus santos. Otórgales, Señor, tu divina protección.
Consuélanos a quienes sentimos su muerte y haz que llegue a nosotros siempre la resignación cristiana. Que aceptemos el estado de la muerte como un paso transitorio y obligado hacia la vida verdadera que se obtiene estando a tu lado.

Todo esto te lo pedimos por el purísimo Corazón de María, nuestra augusta Madre y por la intención de tu padre punitivo San José, quien compartió su vida con la Tuya y a quien luego despediste de este mundo terrenal. Amen

Señor y Dios nuestro, concede a nuestros hermanos difuntos el perdón de sus pecados y dales el descanso eterno. Amén.

Lectura bíblica: Rom 5, 12 – 17

"Por tanto, como por un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado la muerte y así la muerte alcanzó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron; porque, hasta la ley, había pecado en el mundo, pero el pecado no se imputa no habiendo ley; con todo, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés aun sobre aquellos que no pecaron con una transgresión semejante a la de Adán, el cual es figura del que había de venir. Pero con el don no sucede como con el delito. Si por el delito de uno solo murieron todos ¡Cuánto más la gracia de Dios y el don otorgado por la gracia de un solo hombre Jesucristo, se han desbordado sobre todos! Y no sucede con el don como con las consecuencias del pecado de uno solo; porque la sentencia, partiendo de uno solo, lleva a la condenación, más la obra de la gracia, partiendo de muchos delitos, se resuelve en justificación. En efecto, si por el delito de uno solo reinó la muerte por un solo hombre ¡con cuánta más razón los que reciben en abundancia la gracia y el don de la justicia, reinarán en la vida por uno solo, por Jesucristo!" Palabra de Dios.

ORACIÓN FINAL PARA CADA DÍA:

Oh Dios mío, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos suplicantes por las almas de tus siervos que has mandado emigrar de este mundo, para que no las dejes en el purgatorio, sino que mandes que tus santos ángeles las tomen y las lleven a la patria del paraíso, para que, pues esperaron y creyeron en ti, no padezcan las penas del purgatorio, sino que posean los gozos eternos. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

V. Dales, Señor, el descanso eterno.
R. Y luzca para ellos la luz perpetua.
V. Descansen en paz.
R. Amén.


CUARTO DÍA

ORACIONES INICIALES PARA CADA DÍA:

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amen.

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, me pesa de todo corazón el haber ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que por tu infinita misericordia me has de llevar a la vida eterna. Amén.

Oh Adorable Corazón de Jesús, por los dolores que sufriste pendiendo en la cruz, por tus cinco llagas y tu costado herido, por lo latigazos recibidos y por tu preciosísima sangre derramada para nuestra salvación, te suplicamos que purifiques y redimas el alma de tu siervos y hermanos nuestros a quienes ya has llamado de este mundo.

Dales la vida eterna y concédeles el descanso eterno que solo obtenemos al estar a tu lado. Dales la eterna luz para que gocen en el cielo de la gloria de tus santos. Otórgales, Señor, tu divina protección.
Consuélanos a quienes sentimos su muerte y haz que llegue a nosotros siempre la resignación cristiana. Que aceptemos el estado de la muerte como un paso transitorio y obligado hacia la vida verdadera que se obtiene estando a tu lado.

Todo esto te lo pedimos por el purísimo Corazón de María, nuestra augusta Madre y por la intención de tu padre punitivo San José, quien compartió su vida con la Tuya y a quien luego despediste de este mundo terrenal. Amen

Señor y Dios nuestro, concede a nuestros hermanos difuntos el perdón de sus pecados y dales el descanso eterno. Amén.

Lectura bíblica: Jn 11, 17 – 27

"Cuando llegó Jesús se encontró con que Lázaro llevaba ya cuatro días en el sepulcro. Betania estaba cerca de Jerusalén como a unos quince estadios, y muchos judíos habían venido a casa de Marta y María para consolarlas por su hermano. Cuando Marta supo que había venido Jesús, le salió al encuentro, mientras María permanecía en casa. Dijo Marta a Jesús: «Señor, si hubieras estado aquí no hubiera muerto mi hermano. Pero aun ahora yo sé que cuanto pidas a Dios, Dios te lo concederá» Le dice Jesús: «Tu hermano resucitará» Le respondió Marta: «Yo sé que resucitará en la resurrección, el último día.» Jesús le respondió: «Yo soy la resurrección. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?» Le dice ella: «Sí, Señor, yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que iba a venir al mundo.»" Palabra de Dios

ORACIÓN FINAL PARA CADA DÍA:

Oh Dios mío, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos suplicantes por las almas de tus siervos que has mandado emigrar de este mundo, para que no las dejes en el purgatorio, sino que mandes que tus santos ángeles las tomen y las lleven a la patria del paraíso, para que, pues esperaron y creyeron en ti, no padezcan las penas del purgatorio, sino que posean los gozos eternos. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

V. Dales, Señor, el descanso eterno.
R. Y luzca para ellos la luz perpetua.
V. Descansen en paz.
R. Amén.


QUINTO DÍA

ORACIONES INICIALES PARA CADA DÍA:

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amen.

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, me pesa de todo corazón el haber ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que por tu infinita misericordia me has de llevar a la vida eterna. Amén.

Oh Adorable Corazón de Jesús, por los dolores que sufriste pendiendo en la cruz, por tus cinco llagas y tu costado herido, por lo latigazos recibidos y por tu preciosísima sangre derramada para nuestra salvación, te suplicamos que purifiques y redimas el alma de tu siervos y hermanos nuestros a quienes ya has llamado de este mundo.

Dales la vida eterna y concédeles el descanso eterno que solo obtenemos al estar a tu lado. Dales la eterna luz para que gocen en el cielo de la gloria de tus santos. Otórgales, Señor, tu divina protección.
Consuélanos a quienes sentimos su muerte y haz que llegue a nosotros siempre la resignación cristiana. Que aceptemos el estado de la muerte como un paso transitorio y obligado hacia la vida verdadera que se obtiene estando a tu lado.

Todo esto te lo pedimos por el purísimo Corazón de María, nuestra augusta Madre y por la intención de tu padre punitivo San José, quien compartió su vida con la Tuya y a quien luego despediste de este mundo terrenal. Amen

Señor y Dios nuestro, concede a nuestros hermanos difuntos el perdón de sus pecados y dales el descanso eterno. Amén.

Lectura bíblica: Ef 2, 1 – 6

"Y a vosotros que estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales vivisteis en otro tiempo según el proceder de este mundo, según el Príncipe del imperio del aire, el Espíritu que actúa en los rebeldes… entre ellos vivíamos también todos nosotros en otro tiempo en medio de las concupiscencias de nuestra carne, siguiendo las apetencias de la carne y de los malos pensamientos, destinados por naturaleza, como los demás, a la Cólera… Pero Dios, rico en misericordia, por el grande amor con que nos amó, estando muertos a causa de nuestros delitos, nos vivificó juntamente con Cristo —por gracia habéis sido salvados— y con él nos resucitó y nos hizo sentar en los cielos en Cristo Jesús." Palabra de Dios.

ORACIÓN FINAL PARA CADA DÍA:

Oh Dios mío, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos suplicantes por las almas de tus siervos que has mandado emigrar de este mundo, para que no las dejes en el purgatorio, sino que mandes que tus santos ángeles las tomen y las lleven a la patria del paraíso, para que, pues esperaron y creyeron en ti, no padezcan las penas del purgatorio, sino que posean los gozos eternos. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

V. Dales, Señor, el descanso eterno.
R. Y luzca para ellos la luz perpetua.
V. Descansen en paz.
R. Amén.


SEXTO DÍA

ORACIONES INICIALES PARA CADA DÍA:

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amen.

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, me pesa de todo corazón el haber ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que por tu infinita misericordia me has de llevar a la vida eterna. Amén.

Oh Adorable Corazón de Jesús, por los dolores que sufriste pendiendo en la cruz, por tus cinco llagas y tu costado herido, por lo latigazos recibidos y por tu preciosísima sangre derramada para nuestra salvación, te suplicamos que purifiques y redimas el alma de tu siervos y hermanos nuestros a quienes ya has llamado de este mundo.

Dales la vida eterna y concédeles el descanso eterno que solo obtenemos al estar a tu lado. Dales la eterna luz para que gocen en el cielo de la gloria de tus santos. Otórgales, Señor, tu divina protección.
Consuélanos a quienes sentimos su muerte y haz que llegue a nosotros siempre la resignación cristiana. Que aceptemos el estado de la muerte como un paso transitorio y obligado hacia la vida verdadera que se obtiene estando a tu lado.

Todo esto te lo pedimos por el purísimo Corazón de María, nuestra augusta Madre y por la intención de tu padre punitivo San José, quien compartió su vida con la Tuya y a quien luego despediste de este mundo terrenal. Amen

Señor y Dios nuestro, concede a nuestros hermanos difuntos el perdón de sus pecados y dales el descanso eterno. Amén.

 Lectura bíblica: 1 Cor 15, 12 – 22

"Ahora bien, si se predica que Cristo a resucitado de entre los muertos ¿cómo andan diciendo algunos de entre vosotros que no hay resurrección de muertos? Si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si no resucitó Cristo, vacía es nuestra predicación, vacía también nuestra fe. Y somos convictos de falsos testigos de Dios porque hemos atestiguado contra Dios que resucitó a Cristo, a quien no resucitó, si es que los muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; estáis todavía en vuestros pecados. Por tanto, también los que durmieron en Cristo perecieron. Si solamente para esta vida tenemos puesta nuestra esperanza en Cristo, ¡somos los más dignos de compasión de todos los hombres! ¡Pero no! Cristo resucitó de entre los muertos como primicias de todos los que durmieron. Porque, habiendo venido por un hombre la muerte, también por un hombre viene la resurrección de los muertos. Pues del mismo modo que en Adán mueren todos, así también todos revivirán en Cristo." Palabra de Dios.

ORACIÓN FINAL PARA CADA DÍA:

Oh Dios mío, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos suplicantes por las almas de tus siervos que has mandado emigrar de este mundo, para que no las dejes en el purgatorio, sino que mandes que tus santos ángeles las tomen y las lleven a la patria del paraíso, para que, pues esperaron y creyeron en ti, no padezcan las penas del purgatorio, sino que posean los gozos eternos. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

V. Dales, Señor, el descanso eterno.
R. Y luzca para ellos la luz perpetua.
V. Descansen en paz.
R. Amén.


SÉPTIMO DÍA

ORACIONES INICIALES PARA CADA DÍA:

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amen.

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, me pesa de todo corazón el haber ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que por tu infinita misericordia me has de llevar a la vida eterna. Amén.

Oh Adorable Corazón de Jesús, por los dolores que sufriste pendiendo en la cruz, por tus cinco llagas y tu costado herido, por lo latigazos recibidos y por tu preciosísima sangre derramada para nuestra salvación, te suplicamos que purifiques y redimas el alma de tu siervos y hermanos nuestros a quienes ya has llamado de este mundo.

Dales la vida eterna y concédeles el descanso eterno que solo obtenemos al estar a tu lado. Dales la eterna luz para que gocen en el cielo de la gloria de tus santos. Otórgales, Señor, tu divina protección.
Consuélanos a quienes sentimos su muerte y haz que llegue a nosotros siempre la resignación cristiana. Que aceptemos el estado de la muerte como un paso transitorio y obligado hacia la vida verdadera que se obtiene estando a tu lado.

Todo esto te lo pedimos por el purísimo Corazón de María, nuestra augusta Madre y por la intención de tu padre punitivo San José, quien compartió su vida con la Tuya y a quien luego despediste de este mundo terrenal. Amen

Señor y Dios nuestro, concede a nuestros hermanos difuntos el perdón de sus pecados y dales el descanso eterno. Amén.

 Lectura bíblica: Jn 5, 21 – 29

"Porque, como el Padre resucita a los muertos y les da la vida, así también el Hijo da la vida a los que quiere. Porque el Padre no juzga a nadie; sino que todo juicio lo ha entregado al Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo no honra al Padre que lo ha enviado. En verdad, en verdad os digo: el que escucha mi Palabra y cree en el que me ha enviado, tiene vida eterna y no incurre en juicio, sino que ha pasado de la muerte a la vida. En verdad en verdad os digo: llega la hora (y ya estamos en ella), en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la oigan vivirán. Porque, como el Padre tiene vida en sí mismo, así también le ha dado al Hijo tener vida en sí mismo, y le ha dado poder para juzgar, porque es Hijo del hombre. No os extrañéis de esto: llega la hora en que todos los que estéis en los sepulcros oirán su voz 2y saldrán los que hayan hecho el bien para una resurrección de vida, y los que hayan hecho el mal, para una resurrección de juicio." Palabra de Dios.

ORACIÓN FINAL PARA CADA DÍA:

Oh Dios mío, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos suplicantes por las almas de tus siervos que has mandado emigrar de este mundo, para que no las dejes en el purgatorio, sino que mandes que tus santos ángeles las tomen y las lleven a la patria del paraíso, para que, pues esperaron y creyeron en ti, no padezcan las penas del purgatorio, sino que posean los gozos eternos. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

V. Dales, Señor, el descanso eterno.
R. Y luzca para ellos la luz perpetua.
V. Descansen en paz.
R. Amén.


OCTAVO DÍA

ORACIONES INICIALES PARA CADA DÍA:

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amen.

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, me pesa de todo corazón el haber ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que por tu infinita misericordia me has de llevar a la vida eterna. Amén.

Oh Adorable Corazón de Jesús, por los dolores que sufriste pendiendo en la cruz, por tus cinco llagas y tu costado herido, por lo latigazos recibidos y por tu preciosísima sangre derramada para nuestra salvación, te suplicamos que purifiques y redimas el alma de tu siervos y hermanos nuestros a quienes ya has llamado de este mundo.

Dales la vida eterna y concédeles el descanso eterno que solo obtenemos al estar a tu lado. Dales la eterna luz para que gocen en el cielo de la gloria de tus santos. Otórgales, Señor, tu divina protección.
Consuélanos a quienes sentimos su muerte y haz que llegue a nosotros siempre la resignación cristiana. Que aceptemos el estado de la muerte como un paso transitorio y obligado hacia la vida verdadera que se obtiene estando a tu lado.

Todo esto te lo pedimos por el purísimo Corazón de María, nuestra augusta Madre y por la intención de tu padre punitivo San José, quien compartió su vida con la Tuya y a quien luego despediste de este mundo terrenal. Amen

Señor y Dios nuestro, concede a nuestros hermanos difuntos el perdón de sus pecados y dales el descanso eterno. Amén.

Lectura bíblica: 2 Corintios 5, 1-5

"Nosotros somos como una casa terrenal, como una tienda de campaña no permanente; pero sabemos que si esta tienda se destruye, Dios nos tiene preparada en el cielo una casa eterna, que no ha sido hecha por manos humanas. Por eso suspiramos mientras vivimos en esta casa actual, pues quisiéramos mudarnos ya a nuestra casa celestial; así, aunque seamos despojados de este vestido, no quedaremos desnudos. Mientras vivimos en esta tienda suspiramos afligidos, pues no quisiéramos ser despojados, sino más bien ser revestidos de tal modo que lo mortal quede absorbido por la nueva vida. Y Dios es quien nos ha impulsado a esto, pues nos ha dado el Espíritu Santo como garantía de lo que hemos de recibir." Palabra de Dios.

ORACIÓN FINAL PARA CADA DÍA:

Oh Dios mío, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos suplicantes por las almas de tus siervos que has mandado emigrar de este mundo, para que no las dejes en el purgatorio, sino que mandes que tus santos ángeles las tomen y las lleven a la patria del paraíso, para que, pues esperaron y creyeron en ti, no padezcan las penas del purgatorio, sino que posean los gozos eternos. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

V. Dales, Señor, el descanso eterno.
R. Y luzca para ellos la luz perpetua.
V. Descansen en paz.
R. Amén.


NOVENO DÍA

ORACIONES INICIALES PARA CADA DÍA:

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amen.

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, me pesa de todo corazón el haber ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que por tu infinita misericordia me has de llevar a la vida eterna. Amén.

Oh Adorable Corazón de Jesús, por los dolores que sufriste pendiendo en la cruz, por tus cinco llagas y tu costado herido, por lo latigazos recibidos y por tu preciosísima sangre derramada para nuestra salvación, te suplicamos que purifiques y redimas el alma de tu siervos y hermanos nuestros a quienes ya has llamado de este mundo.

Dales la vida eterna y concédeles el descanso eterno que solo obtenemos al estar a tu lado. Dales la eterna luz para que gocen en el cielo de la gloria de tus santos. Otórgales, Señor, tu divina protección.
Consuélanos a quienes sentimos su muerte y haz que llegue a nosotros siempre la resignación cristiana. Que aceptemos el estado de la muerte como un paso transitorio y obligado hacia la vida verdadera que se obtiene estando a tu lado.

Todo esto te lo pedimos por el purísimo Corazón de María, nuestra augusta Madre y por la intención de tu padre punitivo San José, quien compartió su vida con la Tuya y a quien luego despediste de este mundo terrenal. Amen

Señor y Dios nuestro, concede a nuestros hermanos difuntos el perdón de sus pecados y dales el descanso eterno. Amén.

Lectura bíblica: Ap 21, 2 – 7

"Y vi la Ciudad Santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, de junto a Dios, engalanada como una novia ataviada para su esposo. Y oí una fuerte voz que decía desde el trono: «Esta es la morado de Dios con los hombres. Pondrá su morada entre ellos y ellos serán su pueblo y él, Dios-con-ellos, será su Dios. Y enjugará toda lágrima de sus ojos, y no habrá ya muerte ni habrá llanto, ni gritos ni fatigas, porque el mundo viejo ha pasado. Entonces dijo el que está sentado en el trono: «Mira que hago un mundo nuevo.» Y añadió: «Escribe: Estás son palabras ciertas y verdaderas.» Me dijo también: «Hecho está, yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin; al que tenga sed, yo le daré del manantial del agua de la vida gratis. Está será la herencia del vencedor: yo seré Dios para él, y él será hijo para mí". Palabra de Dios.

ORACIÓN FINAL PARA CADA DÍA:

Oh Dios mío, de quien es propio compadecerse y perdonar: te rogamos suplicantes por las almas de tus siervos que has mandado emigrar de este mundo, para que no las dejes en el purgatorio, sino que mandes que tus santos ángeles las tomen y las lleven a la patria del paraíso, para que, pues esperaron y creyeron en ti, no padezcan las penas del purgatorio, sino que posean los gozos eternos. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

V. Dales, Señor, el descanso eterno.
R. Y luzca para ellos la luz perpetua.
V. Descansen en paz.
R. Amén.

*Esta novena ha sido elaborada para orar por nuestros difuntos y puede ser adaptada para rezarla por una sola persona y en cualquier época del año. 

Alfredo Delgado Rangel.