domingo, 25 de junio de 2023

«Orandum est ut sit mens sana in corpore sano»... Un pequeño pensamiento para hoy


Dice Jesús en el evangelio de hoy (Mt 10,26-33): «No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman, más bien, a quien puede arrojar al lugar de castigo el alma y el cuerpo». Me parecen, como todo lo que sale de los labios de Jesús, palabras muy sabias que nos invitan a velar por la totalidad de nuestro ser. Y es que me fijo en la última parte en la que Jesús dice: «Teman, más bien, a quien puede arrojar al lugar de castigo el alma y el cuerpo». Ciertamente me parece preocupante mucho de lo que vivimos en esta época de la historia en la que nos toca estar inmersos, recordando que los cristianos no somos del mundo pero estamos en el mundo. Hoy hay muchas cosas que dañan el alma y el cuerpo y que la sociedad de hoy, tan permisiva y ciega, busca poner al alcance hasta de los más pequeños. Pienso en el mundo de las drogas, tan extendido en todos los estratos sociales y que tanto daña al alma y al cuerpo; pienso en tantas y tan diversas ideologías que dañan el alma y el cuerpo; pienso en tantos comportamientos sociales, tan relajados, que matan el alma y el cuerpo.

Todos los días, especialmente de lunes a viernes, desde hace muchísimos años, a raíz de ya no poder practicar los deportes de contacto que llenaron los espacios de ocio en mi niñez, adolescencia y juventud, acudo diariamente al gimnasio a hacer un rato de ejercicio de fuerza para fortalecer ahora mis viejos músculos tratando de vencer los inevitables estragos de la osteoartrosis y hago, además, los inevitables cuarenta minutos de cardio que me marcan los médicos por ser tan achacoso. Al contrario de lo que muchos pueden pensar, en contemplar estos espacios como centros de vanidad y de cultura del cuerpo, yo los veo —en los diferentes lugares en los que he vivido—, como espacios maravillosos en donde se dispone al cuerpo, con disciplina, para que unido al alma esté en la mejor disposición respondiendo al llamado que Dios nos hace, al habernos creado así: cuerpo y alma. Ciertamente, como con muchas cosas en la vida, hay extremos en el área de ejercicio. Algunas personas se enfocan enteramente en la espiritualidad, hasta el punto de descuidar sus cuerpos físicos. Otros enfocan tanta atención en la forma y el cuidado de sus cuerpos físicos, que descuidan el crecimiento espiritual y la madurez. Ninguno de los dos indica un equilibrio, el equilibrio que debemos guardar y que el evangelio de hoy nos recuerda. Por eso me encanta ver gente disciplinada en el gimnasio que, para mantenerse bien, no fuma, no toma en exceso, no acude a las drogas, no se devela innecesariamente... porque hay que estar »«al cien» para rendir en el ejercicio.

Creo firmemente en la certeza de la expresión latina: «Mens sana in corpore sano», frase que se le atribuye al romano Décimo Junio Juvenal y cuya traducción es «una mente sana en un cuerpo sano». Escrita por este hombre que no era cristiano, entre los siglos I y II d.C. dice en su texto completo dice: «Orandum est ut sit mens sana in corpore sano», es decir «debemos orar por una mente sana en un cuerpo sano». Si esto lo dice alguien que no era creyente... ¿qué tendremos que decir nosotros? La biblia es clara en que debemos cuidar de nuestros cuerpos (2 Corintios 6,19,20). También advierte, por supuesto, contra la vanidad (1 Samuel 16,7; Proverbios 31,30; 1 Pedro 3,3-4). Nuestra meta en el ejercicio no debe ser mejorar la calidad de nuestros cuerpos para que otras personas nos admiren. Más bien, la meta del ejercicio debe ser mejorar nuestra salud física para que tengamos más energía física y así podamos dedicarnos a las metas espirituales recordando que somos un espíritu encarnado. Si vemos detenidamente el evangelio, vemos que Jesús caminaba mucho y con él quienes le seguían. ¿Qué piensas de todo esto? Y todo porque me llamó la atención que hay que evitar lo que puede arrojar al lugar de castigo el alma y el cuerpo. Que María santísima nos acompañe hoy y siempre ayudándonos a librarnos del maligno. ¡Bendecido domingo!

Padre Alfredo.

 P.D. No escribiré nada hasta el viernes 30. ¡Me comiendo, como siempre, a sus oraciones!

sábado, 24 de junio de 2023

«Otros juanes»... Un pequeño pensamiento para hoy


El día de la Encarnación —25 de marzo— por boca del arcángel Gabriel, supimos que Isabel, la parienta de María, tenía 6 meses de embarazo. En este día se cumplen los nueve meses y por eso celebramos el nacimiento de su hijo: Juan, llamado después el Bautista. Así lo conocemos por aquello de que bautizaba en el Jordán un bautismo de conversión, pero quizás el apellido que mejor le cuadre es el de «precursor», o «el que prepara los caminos del Señor», porque eso es lo que nos llama la atención de él y lo que nos hace cercanos a él.

Es que nosotros también hemos de ser «precursores» del Señor. Nosotros también debemos «preparar los caminos del Señor», porque hemos de ir por delante de Cristo, para abrirle camino y llegue a cuantos corazones hay en quienes se van cruzando por nuestro camino. Hoy nos toca a todos nosotros vivir y participar de la misión de Juan. Ser «juanes». Ser hombres y mujeres de fe que reflejen el amor misericordioso de Dios. Y desde ahí llevar adelante la evangelización de nuestro mundo. Un mundo donde según vemos, no está muy de moda creer en Jesús, porque niño podemos hablar de un mundo que busque salvación. Parece un mundo más bien perfectamente instalado en la increencia y en la suficiencia de los límites de un universo finito y caduco. Hacen falta indicadores de que es necesario ir «más all»” porque si no ésta nuestra realidad se nos queda muy corta, desesperanzada y oscura. 

Juan, con su testimonio de vida, sobre todo, nos enseña que Jesús es la luz que ilumina este mundo, que lo puede calentar, iluminar y romper sus límites. Él es el gran libertador de toda la humanidad haciendo que toda esta realidad tan querida por nosotros valga para algo más que escenario de un azar. Somos fruto de un Amor siempre misericordioso. Somos fruto de una vocación o una llamada de Dios, que no es indiferente ante ninguno de nosotros y que nos ha dado la misma misión de Juan. María santísima, que se encaminó presurosa al encuentro de su parienta Isabel y gozar del nacimiento de san Juan Bautista, nos aliente para cumplir la misión que Dios nos ha confiado. ¡Bendecido sábado!

Padre Alfredo.

viernes, 23 de junio de 2023

«Pureza de los ojos, pureza del corazón»... Un pequeño pensamiento para hoy


Hoy escribo bastante tarde. Por supuesto que entiendo que para la mayoría con quienes comparto mis reflexiones, esta llegará casi a las once de la noche, hora de Monterrey. ¿Qué pasó? ¿Por qué hasta esta hora?... Ya saben. Las miles de tareas que tengo que realizar, me mantuvieron en pie hasta estas horas en que ya casi me entrego al sueño reparador que necesito para estar listo a primera hora de mañana sábado y participar en la reunión internacional por zoom de la Familia Inesiana a la que todos están invitados. Será a las 7 de la mañana hora de Monterrey y aquí les comparto la manera de entrar: ID:849 1966 1924 CONTRASEÑA: 048752  .

Al llegar casi al término de este día, les comparto que el Señor siempre es bueno y que me regaló de todo en este viernes. Le doy gracias a Dios porque el Evangelio, como en cada día de mi vida, me alentó a vivir el momento en cada una de las actividades, muchas de ellas agotadoras, de hoy.

La perícopa de hoy (Mt 6,19-23) me invita a pensar en la pureza de los ojos, tan necesaria para poder contemplar la vida alejados de la oscuridad llenando de luz nuestros ambientes. ¿Ustedes, cómo y en qué pasaron el día? Que María santísima interceda por nosotros, que no nos deje ni un momento y que conservemos la pureza de los ojos, la pureza el corazón. ¡Bendecida noche de viernes!

Padre Alfredo. 

jueves, 22 de junio de 2023

«Recordando a Madre Inés»... Un pequeño pensamiento para hoy


Este día la Iglesia celebra la fiesta litúrgica de la memoria de la beata María Inés Teresa del Santísimo Sacramento en las 16 naciones en donde su obra misionera está presente. Ustedes saben que yo formo parte de la Familia Inesiana y que ella es nuestra fundadora. La beata María Inés es conocida como la «Misionera sin fronteras» y en mi reflexión de hoy comparto algunos datos de su vida y algunos de sus pensamientos que llenen nuestro corazón de alegría y nos alienten a ser misioneros como ella, viviendo nuestra fe con sencillez cada día y contagiando a quienes nos rodean, del anhelo misionero que la impulsó siempre y que plasmó en la frase: «Que todos te conozcan y te amen, es la única recompensa que quiero}.

La beata nació el 7 de julio 1904 en Ixtlán del Río, México. En 1924, durante un Congreso Eucarístico en México, se sintió totalmente atraída por Jesús, a cuyo Amor Misericordioso se consagró en 1926. Ingresó al Monasterio de Clarisas del «Ave María», donde permaneció 16 años. Vivió una fuerte experiencia espiritual con la Virgen de Guadalupe que la impulsó a fundar la familia misionera que conocemos como «Familia Inesiana», autorizada por la Santa Sede el 22 de junio de 1951 con la primera de las expresiones de su carisma, las Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento, por eso su fiesta litúrgica se celebra en este día. Más tarde fundó el movimiento laical Van-Clar y los Misioneros de Cristo para la Iglesia Universal. Después fue desarrollándose el resto de la Familia Inesiana, que con carisma eucarístico, sacerdotal, mariano, misionero y alegre, hace presente a Cristo y a la Iglesia en el mundo. Su vida fue un himno de alabanza, para la gloria de Dios y la salvación de las almas. Murió en Roma el 22 de julio de 1981.

De sus escritos, comparto ahora unas cuantas palabras de sus pensamientos misioneros: «Ser misioneros… ¿Cómo?… ¡hasta dar la vida si es necesario!… ¿Dónde?… ¡En todas partes!… ¿Cuándo?… ¡Siempre!… ¿Medida?… la obediencia». «Aún en el cielo seguiremos siendo misioneros». «Sí, Señor que te demos gloria; que seamos realmente un consuelo para ti; que hagamos tus delicias, que te salvemos muchas almas». Caminemos por esta vida, como ella, de la mano de María aplicando esto que ella expresa: «¿Sabes por qué los misioneros son tan alegres y viven tan felices en medio de los sufrimientos y amarguras que los rodean? Porque María Santísima, su dulce Madre del Cielo, los acompaña a todas partes». ¡Bendecido jueves sacerdotal y eucarístico en esta memoria e la beata María Inés Teresa del Santísimo Sacramento!

Padre Alfredo.

miércoles, 21 de junio de 2023

«El que ve lo escondido»... Un pequeño pensamiento para hoy


Seguramente que muchos de los fariseos del tiempo de Jesús eran gentes sin duda admirables por sus regularidades y fidelidades... pero, como siempre y en todas partes, ¡había de todo! Hoy Jesús, en el Evangelio (Mt 6,1-6.16-18) no les reprocha «lo que hacen bien», sino su «manera de hacerlo» para dar lecciones a los demás. En este sentido hay siempre fariseos... e incluso hay un fariseo en cada uno de nosotros... ¡que le gusta ponerse en primera fila!... que le gusta ser protagonista en el grupo, en la comunidad, en la parroquia. Aquí también, hay que procurar poner en práctica los consejos de Jesús: hacer gestos de caridad verdadera que nadie nos reconocerá y que uno mismo procurará olvidar... rezar en un lugar retirado, en el que nadie podrá ser testigo del tiempo que pasamos en oración... renunciar a las ventajas, sacrificar algunas cosillas, a las que tenemos derecho, sin que nadie pueda darse cuenta ni adivinarlo... «Y tu Padre que ve lo escondido, te recompensará».

Qué bonita es esta definición tan simple de Dios: «El que ve lo escondido, lo invisible»... Es una noción de Dios muy extendida. Mucha gente sencilla tiene esta idea de Dios. Es un Dios que sabe ver y recompensar todo lo que está escondido, todo lo que ¡los hombres no saben ver! Pero que muchas almas hacen de corazón. ¡Cuánta gente hay que es tan generosa y que no «cacarea» lo que hace por ayudar al necesitado, al familiar más pobre, a la anciana que vive sola, al que está desempleado! ¡Cuántos hay que rezan en o secreto por tanta injusticia que hay en el mundo, por los encarcelados injustamente, por los misioneros más lejanos!.. Sí, Dios ve lo secreto, lo escondido.

¡Qué maravilla! Dios está atento a todo y a todos. No pierde visión de lo que hace el alma más escondida en el último rincón del mundo. ¡Es Padre lleno de bondad y delicadeza! Padre que no olvida nada de todo lo bueno que podemos hacer... sobre todo si nos olvidamos de nosotros mismos y, como María, damos el primer lugar a los demás...«Mira, hijo, no tienen vino». Que Ella, la Madre de Dios, nos ayude a caminar en sencillez y con auténtica generosidad para con Dios y para con todos. ¡Bendecido miércoles!

Padre Alfredo.

martes, 20 de junio de 2023

Amar a los enemigos»... Un pequeño pensamiento para hoy


En el Evangelio de hoy (Mt 5,43-48), Nuestro Señor nos pide realizar una práctica que ciertamente es difícil pero no imposible. Todos sabemos que el que conoce a Dios ama como Él ama, a su estilo, a su manera; con ese amor que no es indiferencia, ni lejanía, y mucho menos odio o menosprecio, sino amor que llega lejos, que traspasa fronteras hasta llegar al que está en el último lugar.

La sorpresa de los que escuchaban en aquella ocasión a Jesús debió ser grande. Y es que en esto consistía la ley del nuevo reino de Dios. Se cumplía la ley moral, se cumplía la ley revelada a Moisés; pero a unos niveles distintos, a niveles de perfección. Se trataba de ser «perfectos como su Padre Celestial es perfecto». Por eso sólo el que comprende el amor del Padre se puede introducir en esa nueva ley del amor y traspasar los llamados «miramientos» que nos hacen solamente amar a quienes nos caen bien o piensan como nosotros. La indicación de Jesús es innovadora, ya que va en contra del instinto humano natural de tomar represalias y buscar venganza contra quienes nos lastiman. En cambio, Jesús nos desafía a mostrar amor y bondad incluso a aquellos que no lo merecen.

Jesús no pretende frustrar a sus oyentes con un ideal inalcanzable; sino que les reta a crecer en obediencia a la voluntad de Dios, a hacerse más como Él. Es la meta que Dios quiere que alcancemos. Igual que somos creados según la imagen divina, así podemos imitar la sinceridad moral de Dios que ama sin esperar nada a cambio, como se esperaría solamente de un amigo. El amor de Dios va más allá. Pidamos que la Virgen nos asista para amar así, a su estilo. Así amaron los santos. ¡Bendecido martes!

Padre Alfredo.

lunes, 19 de junio de 2023

«Colaboradores y servidores de Dios»... Un pequeño pensamiento para hoy


Todos los miembros de la Iglesia somos colaboradores y servidores de Dios y como nos recuerda la primera lectura de la Misa de hoy (2 Cor 6,1-10), debemos saber que tenemos en nuestras manos el tiempo favorable para compartir el gozo de la fe. Ser colaboradores es no ser protagonistas, estando seguros de que el que lleva a cabo el proyecto de salvación es Dios. San Pablo nos recuerda que cada uno de nosotros debemos dar a conocer el plan salvador de Dios preocupados, como él, de que llegue a todos.

San Pablo dice lo que significa para un apóstol este ministerio: hace una lista impresionante de dificultades —luchas, golpes, cárceles, días sin comer, noches sin dormir— y, a la vez, de actitudes generosas por su parte —paciencia, amabilidad, amor—. Ciertamente, cada uno de nosotros, como heraldos de la alegría del Evangelio, no podemos presentarnos como perezosos o resignados servidores: A san Pablo, como a algunos de nosotros, le tachan de impostor o de moribundo o de pobre y le sentencian, pero resulta que está bien vivo y enriquece a los demás sin detenerse ante las falsas acusaciones.

Los que en la Iglesia tenemos alguna clase de vocación apostólica, dando testimonio de Cristo a los demás —familiares, alumnos, vecinos, amigos—, ya sabemos lo que nos espera. Aunque no tanto como san Pablo, pero no nos debe extrañar que pasemos apuros y seamos signos de contradicción y tengamos que echar mano de nuestros mejores propósitos y «dones del Espíritu» para seguir fieles a nuestro camino. Qué María santísima nos ayude a no echar la gracia que hemos recibido, en saco roto. ¡Bendecido lunes!

Padre Alfredo.

domingo, 18 de junio de 2023

«En el día el padre»... Un pequeño pensamiento para hoy


Hoy, en la sociedad mexicana y en otras naciones, es «día del padre». Reflexionando sobre esto, he de recordar, ante todo, que la paternidad es un don y es un deber sagrado, porque es un privilegio y un honor ser padre. Los papás cristianos, y en nuestro caso, los papás católicos, están llamados a nutrir y guiar a sus hijos para que se conviertan en personas fuertes y saludables que viviendo la fe que reciben en el bautismo, tengan un impacto positivo en la sociedad. 

Como padres de familia, los que viven esta vocación, tienen la oportunidad de enseñar a los hijos acerca de Dios Padre, cómo vivir moral y éticamente y cómo contribuir positivamente a la sociedad. También pueden darles a los hijos la fuerza para superar cualquier obstáculo que la vida les depare ayudándoles a crecer en la vida de fe.  

Hoy es un día para meditar en que la paternidad es más que solo mantener económicamente a un hijo; es construir una relación que durará para siempre. Encomendemos hoy a todos los papás a María santísima para que a ejemplo de san José, padre providente, se esfuercen más por ser, con su vocación, promotores de un mundo nuevo que en ellos, por su testimonio de vida, sea mejor. ¡Bendecido domingo día del padre!

Padre Alfredo.

sábado, 17 de junio de 2023

«Se llegó el día de la primera comunión en la parroquia»... Un pequeño pensamiento para hoy


Ayer pasé la tarde confesando a un buen grupo de niños que hoy, dentro de unas horas, en la parroquia, harán su primera comunión. Siento que es una gracia que estos pequeños se acerquen a recibir a Jesús Eucaristía por primera vez el día en que la Iglesia celebra la memoria del corazón inmaculado de María. 

Cuando uno se acerca al corazón de los pequeñitos, en el momento de la confesión, percibe con gusto que estas personitas, de corazón limpio, tienen siempre muy buenas intenciones en su corazón y unos sufren porque en su entorno no ven una conexión entre lo que aprenden en el catecismo y lo que ven en sus casas. Por desgracia, algunos de ellos, no regresarán a la Iglesia a comulgar hasta el día que se casen, y si son niñas, tal vez a la misa de sus XV años, que por cierto, cada vez hay menos.

Hoy escribo muy poco, pero guardando en mi corazón el rostro de cada uno de estos pequeños, ilusionados por este día tan especial para el que se han preparado, algunos tres años y otros dos... Pero contemplando el corazón inmaculado de María, ante una realidad que no se puede ocultar, de la lejanía de tantos adultos de laIglesia, le pido que le ruegue a su Hijo Jesús por los papás y tutores de estos niños para que no los alejen del hermoso y valioso camino de fe que han emprendido. ¡Bendecido sábado!

Padre Alfredo.

viernes, 16 de junio de 2023

«Hoy es la Jornada Mundial de Oración por la Santificación de los sacerdotes»... Un pequeño pensamiento para hoy

Hoy es día del Sagrado Corazón de Jesús y cada año, la Iglesia Católica celebra en este día la «Jornada Mundial de Oración por la Santificación de los Sacerdotes». Esta especial jornada de oración es convocada por el Santo Padre a través del Dicasterio para el Clero y fue instituida por san Juan Pablo II en el año de 1995, pidiendo al Sagrado Corazón de Jesús, custodie en su corazón a todos los sacerdotes para que sean santos y para que sus corazones sacerdotales, también ardan de celo por la salvación de toda la humanidad. la Iglesia necesita sacerdotes para la misión, para la evangelización, para llevar el aliento a los pobres, a los marginados, a los descartados, para celebrar los sacramentos, para acompañar a las comunidades y para ir en búsqueda de las personas alejadas o de los aquellos que tomaron otros caminos que no los llevan a la vida.

Santa Teresita del Niño Jesús, la santita que me acompaña cada día, de una manera especial desde el día de mi ordenación sacerdotal, hace casi 34 años, tiene una oración por la santificación de los sacerdotes que hoy quiero compartir e invitarles a rezar: «Oh Jesús que has instituido el sacerdocio para continuar en la tierra la obra divina de salvar a las almas protege a tus sacerdotes (especialmente a: ..............)  en el refugio de tu SAGRADO CORAZÓN. Guarda sin mancha sus MANOS CONSAGRADAS, que a diario tocan tu SAGRADO CUERPO, y conserva puros sus labios teñidos con tu PRECIOSA SANGRE. Haz que se preserven puros sus Corazones, marcados con el sello sublime del SACERDOCIO, y no permitas que el espíritu del mundo los contamine. Aumenta el número de tus apóstoles, y que tu Santo Amor los proteja de todo peligro. Bendice sus trabajos y fatigas, y que como fruto de su apostolado obtengan la salvación de muchas almas que sean su consuelo aquí en la tierra y su corona eterna en el Cielo. Amén».

Seguramente todos ustedes que leen mi reflexión, conocen uno o más sacerdotes a los que vemos en el Templo, trabajan con ellos, rezan con ellos o son familiares y amigos de algún sacerdote... ¡Por lo menos me conocen a mí! En lo posible, vale la pena asistir a Misa en este día solemne y pedir por cada uno y tal vez mandar un WhatsApp o hacer una llamadita asegurando nuestras oraciones por su santificación. Recemos junto al Santo Padre, a la Iglesia entera, por las vocaciones sacerdotales, por la santificación del Clero, en esta solemnidad del Sagrado Corazón y también por intercesión de la Santísima Virgen María pidamos que aquellos sacerdotes que están solos, desanimados, enfermos, deprimidos y sumergidos en situaciones difíciles y complicadas, experimenten el cobijo del Corazón Sacratísimo de Jesús. ¡Bendecido viernes, solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús!

Padre Alfredo.

jueves, 15 de junio de 2023

«Oremos por nuestros jóvenes sacerdotes»... Un pequeño pensamiento para hoy


¡Apenas escribiendo a estas horas!... Sí, otra vez la misma historia que de repente hace que no pueda escribir la reflexión desde un día antes. Estoy enfrascado en mil cosas desde el amanecer y aunque gracias a Dios tuve un tiempo para orar —que disfruto mucho en donde sea— no tuve tiempo de compartir mi diaria reflexión ni siquiera hoy desde más temprano. Por eso ahora van unas cuantas líneas.

Esta mañana tuvimos reunión decanal de sacerdotes. La mayoría de nosotros somos de «juventud acumulada» pero hay dos sacerdotes jóvenes, Israel y Sergio, incluso el último con apenas 10 meses de haber sido ordenado. Leyendo la primera lectura de hoy tomada de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios (2 Cor 3,15-4,1.3-6), me encuentro con que san Pablo habla del resplandor del Evangelio, que debe brillar para todos. ¡Me encantó la participación de estos dos sacerdotes con ideas innovadoras para que el Evangelio salga de nuestras parroquias y llegue a los parques, a la universidad, a los Starbucks y demás...

¡Cómo no agradecer en este jueves el don del sacerdocio de estas nuevas generaciones que vienen a recordarnos como san Pablo que la luz debe brillar en medio de las tinieblas cuando parece que hay mucho perdido! No dejemos de orar por nuestros jóvenes sacerdotes. ¿Conoces a algún joven sacerdote? Pongámoslos bajo la mirada amorosa de María Madre. ¡Bendecido jueves sacerdotal y eucarístico!

Padre Alfredo.

miércoles, 14 de junio de 2023

«Apenas a estas horas»... Un pqueño pensamiento para hoy


Empiezo escribiendo mi reflexión con una sentida disculpa a los 2 o 3 que me leen en otros usos horarios adelantados al de Monterrey, porque casi a las 4 de la tarde me voy sentando frente a la computadora a escribir. La verdad cada vez se me cargan más y más encomiendas y tareas que hacen que sea poquísimo el tiempo que me queda para escribir... y... como suelo decir: ¡Han de dispensar!

Hoy, por lo tanto, compartiré una brevísima reflexión luego de ver el Evangelio de hoy (Mt 5,17-19) en el que Jesús dice que no ha venido a abolir el Antiguo Testamento, sino a perfeccionarlo, a llevarlo a su plenitud. Y es que debe quedarnos muy claro que el Antiguo Testamento no está derogado. Está perfeccionado por Jesús y su evangelio. Los mandamientos de Moisés siguen siendo válidos. 

Seguimos leyendo con interés el Antiguo Testamento como palabra eficaz de Dios e historia de salvación, como diálogo vivo entre la fidelidad de Dios y la manifiesta infidelidad de su pueblo. Basta recordar cómo seguimos rezando los salmos en la Liturgia de las Horas. María Santísima vivió a la luz del Antiguo Testamento, pidámosle a ella que nos ayude a aplicar a nuestras vidas lo que Jesús quiere. ¡Bendecido miércoles!

Padre Alfredo.

martes, 13 de junio de 2023

«¿Eres sal? ¿Eres luz? ¿Eres punto de referencia?»... Un pequeño pensamiento para hoy


Las imágenes de la sal de la tierra y de la luz del mundo, que el Evangelio de este martes nos presenta (Mt 5,13-16) interesan directamente a nuestra condición de discípulos–misioneros en medio de una sociedad que vive todo hacia el exterior y que poco se da tiempo para interiorizar. Me llama la atención que cada vez con más facilidad la industria aeroespacial fabrica cohetes para transportar gente al espacio sideral y lanzar sondas que aterricen en Marte, como la que China envió y el 14 de mayo de 2021 aterrizó en el planeta rojo, convirtiendo a la nación asiática en el segundo país en logar aterrizar un vehículo y hacerlo funcionar en la superficie marciana, luego de Estados Unidos. Pero me llama también la atención que los viajes a lo profundo del corazón humano sin cada vez más infrecuentes, porque el hombre va a lo lejano, a lo que está fuera de él.

Por muchos siglos, la Iglesia fue la vanguardia de descubrimientos maravillosos que fortalecían el ser y quehacer del hombre en cuanto a su dignidad de hijo de Dios. Por muchos siglos la Iglesia también marcó la pauta para dar sentido al progreso de las naciones invitando siempre a construir un mundo mejor. El llamado a ser sal de la tierra y luz del mundo, como tarea misionera, no puede enviarse al olvido, porque constituye la esencia del hombre y mujer de Dios que, convencidos del amor de Dios, buscan impregnar el corazón de cada ser viviente de una presencia, la presencia de Dios que llama a cumplir en plenitud la tarea para la que fuimos creados: Hacer de cada uno de nosotros, una copia fiel de Jesús. ¿De qué sirve llegar a Marte o a Júpiter, si no se ha llegado al corazón del hombre para que descubra lo valioso de su ser y de su quehacer y no se aplacan las guerras y las discordias aún entre las propias familias?

El Evangelio de hoy nos dice finalmente, que seamos como una ciudad puesta en lo alto de un monte, como punto de referencia que guía y ofrece cobijo. La Plegaria Eucarística V b de la Misa dice: «que tu Iglesia sea un recinto de verdad y de amor, de libertad, de justicia y de paz, para que todos encuentren en ella un motivo para seguir esperando». Qué hermoso el testimonio de aquellas comunidades parroquiales, conventos y casas de familia que están siempre abiertas, disponibles, para niños y mayores, parientes o vecinos siendo sal y luz, haciendo un espacio que da cabida a los demás para encontrarse con Dios y en él consigo mismos. Que María nos ayude a no perder nuestra identidad y el gozo de esta tarea. ¿Eres sal? ¿Eres luz? ¿Eres punto de referencia? ¡Bendecido martes!

Padre Alfredo.

lunes, 12 de junio de 2023

«Dichoso el hombre que compartiendo lo que tiene hace feliz a otros»... Un pequeño pensamiento para hoy


Hace muchos años que no me pasaba lo que anoche me sucedió y que con gusto y con inmensa gratitud a Dios les comparto en mi reflexión de hoy. Ayer mi sobrina Ileana terminó su cursillo de cristiandad y con mi familia la pude acompañar en la ceremonia de clausura, que siempre, en cada cursillo, es una delicia. Al salir, ya bastante tarde y muy lejos de casa, mi madre y yo decidimos llegar a cenar en el camino, esquivando así el trafical de domingo en la noche que siempre se hace en la carretera nacional. Vimos un conocido restaurante que a mí me trae recuerdos bellísimos de mis papás ticos Willy y Vicky, pues en el mismo restaurante pero en California, cuando vivíamos allá, pasábamos de vez en cuando momentos maravillosos. 

El caso es que pedimos nuestra cena, platicamos como siempre —como si nunca nos viéramos— y pedí la cuenta. Al acercarse Jessica, la mesera que nos atendió me dice: ¡Nunca me había pasado esto antes... pero su cuenta ya está pagada, el señor que estaba con su familia, en la mesa de junto, la canceló por ustedes! Como digo, hace años que no me sucedía esto desde la última vez que me pasó en mi querida selva de cemento allá por el 2018. ¡Dios llene de bendiciones a esta persona que no sé quién es y probablemente nunca lo sabré, y a su familia no le falte nunca lo necesario! Seguramente se fijó en mi camisa clerical —que de ordinario acostumbro a usar, menos en el gym— y viendo que era sacerdote, le conmovió que con mi anciana y acelerada madre estuviéramos disfrutando tanto el rato.

No me parece casualidad que después de esto, me tope en este amanecer con el pasaje de las bienaventuranzas (Mt 5,1-12) que el evangelio nos propone para la misa de hoy. Y es que hablar de bienaventuranzas es hablar de felicidad, pero no de la felicidad al estilo del mundo, sino la felicidad al estilo de Jesús, que es siempre el gozo de ver por el otro: ¡Dichoso el hombre que, compartiendo lo que tiene, hizo feliz a un sacerdote misionero que hambriento, se detuvo con su mamá a cenar en el primer restaurante que vio en la carretera, porque de los que son generosos, como él, es el reino de los cielos! Que María santísima nos conceda hoy, un día en el que, como todos, podamos hacer vida las bienaventuranzas. ¡Bendecido lunes, inicio de semana laboral y académica!

Padre Alfredo.

domingo, 11 de junio de 2023

«Misereando atque eligendo»... Un pequeño pensamiento para hoy


La vocación de Mateo es el tema que toca el Evangelio de este domingo (Mt 9,9-13) y en torno a la cual quiero compartir mi reflexión para este día. El llamado vocacional de san Mateo es sumamente interesante, pues en primer lugar tenemos que ver que no se trata de un pescador, como es el caso de la mayoría de los apóstoles, sino de un cobrador de impuestos, tarea que era muy mal vista por los judíos del tiempo de Cristo, ya que era prácticamente un venderse al imperio que había conquistado aquellos territorios. Esto nos enseña que Jesús, para seguirlo, llama a quien él quiera porque es siempre incluyente.

En el relato llaman la atención especialmente tres momentos: la llamada, el banquete y la revelación de Jesús que parece culminar los dos momentos anteriores. Y todo esto está en un escrito muy parco en palabras. Quizá porque es el mismo Mateo quien lo narra, nos refiere solamente que Jesús se acercó al lugar donde estaba y le dirigió una escueta invitación: «Sígueme» (Mt 9, 9). Es ésa una palabra profundamente significativa. El maestro va buscando seguidores. El verbo «seguir» encierra, como se sabe, un resumen de todas las actitudes que se requieren del discípulo del Maestro, que invita siempre a compartir la vida con él, por eso la razón del banquete en el que Jesús se revela como el Salvador.

Basado en este texto del Evangelio está el Papa Francisco eligió el lema de su escudo que en latín dice: «Misereando adque eligendo» —Lo iró con misericordia y lo eligió— y que es una expresión que san Beda el Venerable, reflexionando en este pasaje evangélico anota., quien, comentando el episodio evangélico de la vocación de san Mateo, escribe: «Vidit ergo Iesus publicanum et quia miserando atque eligendo vidit, ait illi Sequere me —Vio Jesús a un publicano, y como le miró con sentimiento de amor y le eligió, le dijo: Sígueme—». (Hom. 21; CCL 122, 149-151). A nosotros también Jesús nos invita a seguirle. No lo dejemos con la invitación en la mano, pidamos a María Santísima que nos ayude a ir tras de él. ¡Bendecido domingo!

Padre Alfredo.

sábado, 10 de junio de 2023

«En el Cielo no nos vamos a cansar»... Un pequeño pensamiento para hoy


Entre mis correrías de estos meses tan agitados, que van desde mayo hasta agosto, encuentro unos minutos para sentarme a escribir una breve reflexión que me haga no perder el contacto con ustedes y no dejar pasar la oportunidad de compartir la reflexión que hago, en primer lugar para mí, como un espacio de oración personal que gracias a la tecnología, se extiende hasta sus mentas y sus corazones.

Apenas llegué el jueves de mi último viaje y quise escribir el pequeño pensamiento para ayer, pero fue imposible. Creo que me sucede como a muchos de ustedes, que quisieran que el día tuviera más horas o por lo menos el tiempo pasara más despacio. Alguien me decía: ¡Ya tendremos tiempo de descansar en el Cielo!, pero le respondí a mi estilo: ¡Allá no vamos a descansar, vamos a interceder por mucha gente que recordándonos nos va a pedir echarles una manita, la única diferencia es que allá en el Cielo, no nos vamos a cansar, allí está el ejemplo de la Virgen y de los santos!

Este sábado, preparando la Misa de Confirmaciones en la parroquia para esta tarde y que tendrá una liturgia especial, de todas maneras, le echo un vistazo a las lecturas del día y me encuentro con que el salmo responsorial está tomado del libro de Tobías. ¡No dejen de leerlo! Simple y sencillamente, basta con detenernos en esto: «Miren lo que ha hecho por nosotros, denle gracias de todo corazón y bendigan al rey eterno con sus obras». Que María santísima interceda por nosotros y que este sábado le demos mucha gloria a Dios.

Padre Alfredo.

sábado, 3 de junio de 2023

«Valientes, leales y sinceros como Jesús»... Un pequeño pensamiento para hoy


Leyendo el Evangelio de este sábado (Mc 11,27-33), caigo nuevamente en la cuenta de que cuando Jesús ve que no hay fe, o que hay doblez en la pregunta, considera inútil dar argumentos. A veces el Maestro se calla dignamente, como ante Caifás, Pilatos o Herodes. A veces contesta con un argumento dirigido a una persona concreta o planteando a su vez preguntas, como en el caso de la moneda del César. Jesús, como vemos en este pasaje, también sabe ser astuto y poner trampas a sus interlocutores, desenmascarando sus intenciones capciosas.

La pregunta de los jefes de los judíos, en esta ocasión, no era sincera. Sólo el Mesías, o quien viene con autoridad de Dios, podía tomar una actitud así, acompañada como está, además, de signos milagrosos que no pueden ser sino mesiánicos. Pero eso no lo admiten. Es inútil razonar con las personas como estas que se cierran. Jesús no les va a dar el gusto de afirmar una cosa que no van a aceptar y que les daría motivos de acelerar su decisión de eliminarlo. Desde ese momento, por la inconformidad e incredulidad de esta gente, se van a precipitar las cosas, con fuertes controversias que desembocarán en el proceso y la ejecución de Jesús.

Yo creo que este Evangelio, debemos tomarlo como una llamada a que nosotros también asumamos la misma actitud de Jesús, quien fue capaz de sustentar su palabra con la vida, y fue capaz de enfrentarse a los poderes de su tiempo defendiendo su postura. Nosotros no podemos olvidar que somos sus discípulos¬–misioneros y que debemos actuar siempre como Él. Pidamos a María santísima que interceda por nosotros y nos ayude a ser valientes como Jesús. ¡Bendecido sábado!

Padre Alfredo.

viernes, 2 de junio de 2023

«En constante comunicación con Dios»... Un pequeño pensamiento para hoy


Antes que nada quiero empezar estas mal hechas líneas agradeciendo el cúmulo de felicitaciones que me envió mucha gente por todos los medios de comunicación habidos y por haber al celebrar la fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote. De verdad, aunque a veces bromeando digo «mis 3 o 4 lectores... los 17 que me leen... y así por el estilo; soy consciente de que mis pobres palabras acompañan y alientan a más de los que me imagino y a quienes seguramente llega también el don de mi sacerdocio. ¡Mil gracias a todos y no dejen de rezar por mi conversión y mi santificación!

Voy ahora al denso Evangelio de hoy (Mc 11,11-26) en el que san Marcos se explaya narrándonos un variado cultivo de las palabras de Jesús en torno a diversos temas que es difícil abarcar en este pequeño pensamiento. Podemos sintetizar todo afirmando que en este pasaje del Evangelio, Cristo muestra su amor al Padre, buscando darle siempre el primer lugar en su vida. Y es que para estar con Dios es necesario darle el lugar que le corresponde, pues si no fuera por Él, no sería posible nada de lo que ahora somos, hacemos y tenemos. Cristo nos muestra la importancia de poner a Dios en el centro, de estar unidos a Él, y la forma de estar unidos es vivir con fe en cada momento de nuestra vida. Cuando vivimos cada día así, dejamos entrar a Dios en nuestra pequeña burbuja para transformarnos en sus hijos muy amados.

Los hombres y las mujeres de fe, debemos querer, debemos perseguir, debemos buscar a Dios siempre; solo así se encuentra la paz interior y el gozo del corazón. Así como Cristo, que caminó siempre en presencia de su Padre, refiriendo a Él todo lo que vivía, así debemos hacer nosotros. Hagamos, con ayuda de María santísima, un espacio para hablar con Dios y sobre todo, para escucharle. ¡Bendecido viernes!

Padre Alfredo.

jueves, 1 de junio de 2023

«Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote»... Un pequeño pensamiento para hoy


No puedo negar que me encanta leer y escribir desde que era pequeño, aunque nunca he escrito un libro ni creo que en mi vida llegue a hacerlo, pues no es lo mismo escribir un pequeño artículo que una obra completa. Digo esto porque seguramente mis 3 o 4 lectores habrán extrañado que he dejado de compartir mi pequeño pensamiento cada día, a pesar de que he recordado que, como tengo tantos compromisos fuera de Monterrey desde mayo hasta julio de este año, se me dificulta cargar con lo necesario para armar el pequeño escrito que, aunque no lo crean, me lleva tiempo. Hoy tengo la oportunidad de compartir unas cuantas líneas celebrando este día maravilloso que la Iglesia en México dedica a la fiesta de «Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote». Creo que desde mañana y hasta el domingo, podré ser constante.

Esta festividad tiene sus orígenes en la celebración del sacerdocio de Cristo que se realiza en la Iglesia desde siempre, pero que en diócesis cobró una forma particular al dedicársele un día del año en particular. Después de la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II esta fiesta ha venido recibiendo un impulso creciente. En algunas diócesis se le denomina «Jornada por la santificación de los sacerdotes». San Juan Pablo II, en su encíclica «Ecclesia de Eucharistia» señalaba que «el Hijo de Dios se ha hecho hombre, para reconducir todo lo creado, en un supremo acto de alabanza, a Aquel que lo hizo de la nada… De este modo, Él, el sumo y eterno Sacerdote, entrando en el santuario eterno mediante la sangre de su Cruz, devuelve al Creador y Padre toda la creación redimida. Lo hace a través del ministerio sacerdotal de la Iglesia y para gloria de la Santísima Trinidad».

El Evangelio de este día (Lc 22,14-20) nos invita a adentrarnos en el asombroso corazón sacerdotal de Cristo. Dentro de pocos días, la liturgia nos llevará de nuevo al corazón de Jesús, pero centrados en su carácter sagrado. Pero hoy admiramos su corazón de pastor y salvador, que se deshace por su rebaño, al que no abandonará nunca. Un corazón que manifiesta «ansia» por los suyos, por nosotros: «Con ansia he deseado comer esta Pascua con vosotros antes de padecer» (Lc 22,15). Este corazón de sacerdote y pastor manifiesta sus sentimientos, especialmente, en la institución de la Eucaristía, por eso hoy les invito a rezar, bajo el amparo de la María, por todos los sacerdotes para que no nos falte la Eucaristía nunca. ¡Bendecido jueves sacerdotal y eucarístico en este día de fiesta!

Padre Alfredo.