jueves, 15 de agosto de 2019

«Gracias María, reina de cielos y tierra»... Un pequeño pensamiento para hoy



En los salmos, los discípulos–misioneros de Cristo encontramos sublimes oraciones y cantos, así como múltiples profecías. Buscando algunas citas bíblicas me di cuenta de que, como es obvio, en el Antiguo Testamento hay muy pocos textos que hagan alusión a María. Prácticamente dos citas muy breves, una en el Génesis (Gn 3,15) y otra en el libro del profeta Isaías (Is 7,14). Me acordé entonces de una partecita del salmo 44 [45 en la Biblia] que hoy tenemos como salmo responsorial (vv. 10-12). Si leemos despacio esta parte del salmo, no podemos pensar en nadie más que en María: el Señor, atraído por la belleza de su princesa, la hace salir de su pueblo para convertirla en fundadora de una descendencia real en la que, mediante el bautismo, se acoge a cada fiel. Hoy la Iglesia celebra la asunción a los cielos de esta extraordinaria Mujer, Madre de Dios y Madre nuestra. 

Muchos Padres de la Iglesia han interpretado el retrato de la reina aplicándolo a María, desde la exhortación inicial: «Escucha, hija, mira y pon atención...» (v. 11). Así sucedió, por ejemplo, en la Homilía sobre la Madre de Dios de Crisipo de Jerusalén que dice: «A ti se dirige mi discurso, a ti que debes convertirte en esposa del gran rey; mi discurso se dirige a ti, que estás a punto de concebir al Verbo de Dios, del modo que él conoce. (...) "Escucha, hija, mira, inclina el oído". En efecto, se cumple el gozoso anuncio de la redención del mundo. Inclina el oído y lo que vas a escuchar te elevará el corazón. (...) "Olvida tu pueblo y la casa paterna": no prestes atención a tu parentesco terreno, pues tú te transformarás en una reina celestial. Y escucha cuánto te ama el Creador y Señor de todo. En efecto, dice, "prendado está el rey de tu belleza": el Padre mismo te tomará por esposa; el Espíritu dispondrá todas las condiciones que sean necesarias para este desposorio. (...) No creas que vas a dar a luz a un niño humano, "porque él es tu Señor y tú lo adorarás". Tu Creador se ha hecho hijo tuyo; lo concebirás y, juntamente con los demás, lo adorarás como a tu Señor» (Testi mariani del primo millennio, I, Roma 1998, pp. 605-606). 

Creo que ordinario rezamos y pedimos la intercesión de la Virgen casi con las mismas oraciones. Me encontré una de un autor desconocido que me gustó mucho y la seleccioné para compartirla en este día especial en que a Ella le pedimos que lleve al cielo todas nuestras intenciones, nuestras cuitas, nuestras súplicas. Les invito a que, en este día Mariano tan especial, la recen conmigo: «Tú eres, María, la experiencia más bella del Evangelio. En ti Dios se ha hecho Noticia Buena para el hombre. Eres como la luz del alba que abre camino al Sol; eres esa estrella matutina que anuncia el día. Eres la mujer creyente que acoge y guarda la Palabra; la Mujer joven que entra en el plan de Dios libre y gozosa. Eres estilo de vida, nuevo y fascinante en la historia; eres, María, la virgen bella y fecunda de Nazareth. Gracias, María, por tu corazón bueno y disponible. Gracias, María, por tu corazón sincero y transparente. Gracias, María, por tu corazón claro y luminoso. Gracias, María, por tu corazón sencillo y humilde. Gracias, María, por tu corazón lleno de luz y de amor. Gracias, María, por tu corazón abierto al infinito. Gracias, María, por tu corazón joven; sencillamente, joven. Aquí me tienes, en busca de un camino libre de fe. Aquí me tienes, en busca de un proyecto de vida. Aquí me tienes, en busca de Alguien en quien dar mi amor. Aquí me tienes, en busca de semillas de alegría. Aquí me tienes, en busca de la paz y el bien. Aquí me tienes, en busca de un sendero de justicia. Aquí me tienes, en busca del rostro del Dios vivo. Aquí me tienes, en busca de la libertad perdida. Gloria a ti, María, Casa donde Dios mora. Gloria a ti, María, Madre de Cristo y Madre mía». ¡Bendecido jueves sacerdotal y eucarístico y que María lleve al cielo nuestro anhelo de amar cada día más al Dios que nos la dio por Madre! 

Padre Alfredo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario