martes, 7 de marzo de 2023

«Acercarnos a Dios»... Un pequeño pensamiento para hoy


La primera lectura de la Misa de hoy se convierte en pie para mi reflexión de este día. Es del primer capítulo de Isaías (Is 1,10.16-20) y aunque es un texto corto, es mucho lo que me deja. Este pasaje es el primer oráculo del profeta Isaías que se conserva. Probablemente fue pronunciado en el templo y va contra la religión formulista, externa y vacía, sin amor que muchos vivían en aquellos tiempos. Se pronuncia contra Israel, el pueblo de Dios, con el nombre de dos ciudades que representaban a un pueblo rancio y descompuesto: Sodoma y Gomorra. Y es que Israel había caído en el culto literal de la fórmula, del rito y el signo vacíos, sin fe; más aún, se aprovechaban estas fórmulas religiosas para oprimir a los necesitados.

Esta situación es la misma que muchos católicos «de nombre» viven hoy y constituye un peligro también para nosotros, si nuestro culto a Dios se sitúa en el plano de una religión sin fe. El rito, el culto, debe traducir siempre la conversión personal y la de la comunidad. Por eso es una bendición este tiempo de Cuaresma en que todos debemos centrarnos en las prácticas cuaresmales que ya conocemos y que sabemos que nos pueden llevar a la conversión. Si nuestro culto a Dios no es expresión de un vivo sentimiento interior y de un firme compromiso de vida moral, entonces llega a ser una farsa; las ceremonias externas toman un valor contrario a aquel que por naturaleza habrían de expresar.

Por otra parte, el profeta nos comparte que Dios nos invita a acercarnos a él, sea cual sea nuestra condición. Por grandes que sean los pecados de una persona o de un pueblo, si se convierte, «quedarán blancos como la nieve, como lana blanca, y podrán comer de lo sabroso de la tierra» que Dios les prepara. Es expresivo el contraste de los colores que usa Isaías: «rojos como la grana... blancos como la nieve». Este bendito tiempo de Cuaresma es para cambiar la conducta, para abandonar el mal y comprometerse activamente en el bien. Pidamos a María Santísima que nos acompañe en esta transformación de nuestra vida, que ella interceda por nosotros y salgamos de esta Cuaresma a la Pascua con un corazón renovado. ¡Bendecido martes!

Padre Alfredo.

lunes, 6 de marzo de 2023

«Pura prosa y no rimada, sino prosa prosaica»... Un pequeño pensamiento para hoy


Hoy empiezo mi reflexión con unas palabras de mi querida madre fundadora, la beata María Inés Teresa el Santísimo Sacramento, que, el 12 de noviembre de 1963 en una carta escribe: «Las misiones son así, pura prosa y no rimada, sino prosa prosaica. Pero tienen de divino que el mismo Jesús pasó sus años de vida pública, misionando incansablemente» Y es que he tenido un fin de semana lleno de gozo, que ha empezado a las primeras horas del día, tanto de sábado como de domingo con un fuerte momento de oración para sostener con eso la cantidad de actividades que en medio de esta Cuaresma, el Señor, en mi ministerio como sacerdote misionero me ha regalado.

El sábado gocé mucho la Misa de 9:30 de la mañana con los jóvenes de la Zona Wundand, el Escuadron Dashen, la Cadena Moraine y la Conquista Tabit. Celebro que estos grupos del Movimiento de Juventudes Cristianas se integran cada vez más a nuestra comunidad parroquial. Después tuve el retiro con nuestros catequistas, siempre entusiastas y con un corazón grande grande, que abraza a los pequeñitos que se preparan a hacer su confirmación y su primera comunión. Acto seguido, ya a las 3:30 de la tarde pude felicitar a las chicas de la Cadena Moraine que celebró 13 años de fundación en la parroquia. De allí salí disparado hacia la colonia Rinconada Colonial e Apodaca para confesar hasta las 7:30 a los Misioneros de la Santa Cruz que estaban en su retiro; este es el grupo de jóvenes misioneros de la parroquia y cerré el día con Carito y Emmanuel preparando la celebración de su boda el próximo sábado. Ayer domingo, luego del rezo matutino, celebré la Misa de 9 de la mañana, visité a los niños del grupo Haeven para continuar con la celebración de la Misa de 11, para acompañar después a las familias que participaron en el Rally que nuestra Pastoral Familiar realizó para celebrar el Día de la Familia. Después, con un templo más que retacado, gracias a Dios y al cariño dela intercesión de la Virgen del Rosario, celebré la Misa de 1 de la tarde. Allí el Señor me regaló el recibir la bendición de una señora inmigrante que tanto agradezco porque ella no se esperaba que le pidiera su bendición. Luego del Rally, que nuevamente se hizo a esta hora, regresé a casa para comer con mi madre y mi tía Amparo a las 3 de la tarde. Luego del rezo de Vísperas, pude llevar a mi madre a la casa de mi hermano, el único que tengo.

Heme ahora aquí, a las 10:30 de la noche, sentado frente a la computadora y Misal en mano para leer el Evangelio para este lunes (Lc 6,36-38) en el que Nuestro Señor nos dice: «Den y se les dará: recibirán una medida buena, bien sacudida, apretada y rebosante en los pliegues de su túnica». A la luz de estas palabras de Cristo doy gracias por lo poco que puedo hacer para que el amor a nuestro Dios misericordioso llegue a muchos. Y eso porque este Evangelio dice también: «Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso». De la mano de María Santísima le pido al Señor la fuerza necesaria para seguir, como Misionero de la Misericordia y me quedo pensando en que el sacerdote que se abre al amor se vuelve generoso como el Dios de la creación; él mismo se fabrica la medida con la que será recompensado. ¡Bendecido lunes!

Padre Alfredo.

domingo, 5 de marzo de 2023

«Necesitamos momentos como los de la transfiguración»... Un pequeño pensamiento para hoy


Estamos en el segundo domingo de Cuaresma y el Evangelio nos regala el pasaje de la Transfiguración del Señor (Mt 17,1-9) que ya todos conocemos. También nosotros, en pleno siglo XXI necesitamos momentos como este que nos presenta hoy el evangelio. Y, gracias a Dios, también los tenemos, aunque no sea de un modo tan solemne como el que vivieron Pedro, Santiago y Juan allí, sobre el monte Tabor. Son los ratos gozosos de la oración, de la escucha de la Palabra, del encuentro con Jesús en la Eucaristía...

Por supuesto que también nosotros necesitamos estos momentos de hacer un alto en el camino cuaresmal para continuar luego en nuestro esfuerzo de seguir a Jesús, momentos para darnos cuenta de que, de verdad, el camino de Jesús es un camino luminoso, y que realmente en él —en su palabra, en su vida entera, en su entrega, en su muerte en cruz— se manifiesta toda la gloria de Dios. Necesitamos momentos de silencio para oír les palabras del Padre resonando en nuestro interior: «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo».

La transfiguración, que hace entrever a estos tres apóstoles la gloria, es como una garantía del destino pascual. El duro camino se ve animado por una manifestación de Dios —Teofanía— en lo resplandeciente de Jesús y en la palabra autorizada del Padre. En Cuaresma nosotros también somos invitados a pensar en la transfiguración de Cristo y en nuestra propia transfiguración para el tiempo de la Pascua con una vida nueva. Pongámonos bajo la mirada dulce de María y continuemos el camino. ¡Bendecido domingo!

Padre Alfredo.

sábado, 4 de marzo de 2023

«Gracia, misericordia y bondad»... Un pequeño pensamiento para hoy


La gracia, la misericordia y la bondad de Dios se realizan en la humanidad de forma histórica y concreta. Dios siempre ha buscado manifestar su amor por los hombres, amando y siendo fiel a un pueblo, Israel, en el inicio de la Historia de salvación y luego toda la Iglesia extendida por el mundo entero. Este pueblo, la Iglesia, camina buscando a ser obediente a la ley de Dios que se funda en el amor.

Al ver la primera lectura de la misa de este sábado (Dt 26,16-19), me quedo instalado un buen rato en lo que el autor del Deuteronomio pone en labios de Moisés y agradezco la gran bendición de contar con los mandamientos y en ellos una clave muy fácil y al alcance de todos para vibrar con la gracia, la misericordia y la benevolencia de Dios que se realizan en la humanidad de forma histórica y concreta. Dios no se cansa de manifestar su amor por los hombres, amando y siendo fiel.

Nuestra respuesta a esa gracia, a esa misericordia y a esa bondad gratuita, será siempre el estar atentos para vivir con alegría los mandamientos que Dios nos ha dado. Si los miembros del pueblo de Dios en el Antiguo Testamento podían sentirse urgidos a vivir estos mandatos, mucho más nosotros, que vivimos según la Nueva Alianza de Cristo: nuestro compromiso de caminar según Dios es mayor. Por eso vale la pena aprovechar esta Cuaresma y traerlos a la mente y al corazón para que con María, la fiel oyente y promotora de la Palabra de Dios que guardaba en su corazón para meditarla primero, caminemos al gozo Pascual. ¡Bendecido sábado!

Padre Alfredo.

viernes, 3 de marzo de 2023

«Tiempo de conversión»... Un pequeño pensamiento para hoy


Sabemos y estamos convencidos de que Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta de su conducta y viva (cf. Ez 11). Pero hay que tener presente la libertad y responsabilidad que a cada uno se nos ha otorgado y que marca, en mucho, nuestras decisiones personales, así, de esta manera, la relación con el Dios del Amor está muy lejos de ser una pura obediencia mecánica o un fatalismo irreversible. Por nuestra libertad interior, podemos, en todo momento, convertirnos y orientar nuestra vida tal como él quiere. La Cuaresma nos urge a hacer esta experiencia y los días van pasando.

En el evangelio de hoy (Mt 5,20-26), Jesús nos pide que nuestra bondad llegue hasta lo más profundo de nuestro ser... que no nos contentemos con evitar cualquier gesto exterior que pueda dañar, sino que, en primer lugar y ya interiormente «estemos de acuerdo» con nuestros adversarios. Esto va muy lejos... Y de todo ello somos responsables: se nos pedirá cuenta. Ezequiel insiste, en la primera lectura (Ez 18,21-28) también sobre la «bondad» y sobre la «responsabilidad».

El camino de Cuaresma es hermoso y muy valioso si lo vemos desde esta perspectiva de «tiempo de conversión», porque convertirse quiere decir cambiar para bien, mejorar... y todo tenemos siempre cuestiones, comportamientos, ideas, que merece la pena cambiar para adecuar nuestro corazón al corazón de Cristo. Pidámosle a la santísima Virgen María que nos ayude a comprometernos en la tarea de la conversión. Es un principio esencial de supervivencia, para las personas, las familias, las profesiones, las razas, los grandes bloques, y simplemente... de una generación a otra. ¡Bendecido viernes!

Padre Alfredo.

jueves, 2 de marzo de 2023

«Los jóvenes en nuestra sociedad»... Un pequeño pensamiento para hoy


La presencia de la Iglesia, en la sociedad civil, es una tarea que toca a todo discípulo–misionero de Cristo desarrollar, haciendo presencia en los diferentes ambientes que forman el entorno de la vida de los cristianos. Nosotros, llamados por Dios a vivir la fe, no estamos aislados y ajenos a la sociedad, sino que estamos inmersos en la misma haciendo presente los valores del Reino que Cristo ha traído y que ya se empieza a establecer, llegando a su plenitud total cuando todos seamos llevados al banquete de la vida eterna. Digo esto porque el día de ayer, tres sacerdotes, el padre Sergio Iván Aguirre Campos, el padre Ricardo López Terrones, el padre Sergio Iván Aguirre Campos, párroco y vicario de la parroquia de la Santa Cruz respectivamente, y un servidor, párroco de Nuestra Señora el Rosario en San Nicolás y secretario de la IX Zona Pastoral de nuestra arquidiócesis de Monterrey, tuvimos una reunión con el alcalde de San Nicolás, Daniel Carrillo Martínez, para ver algunos asuntos relacionados con los grupos del Movimiento de Juventudes Cristianas que tenemos en nuestras comunidades parroquiales y que, entre otras cosas, se han convertido en espacios para el desarrollo integral de los jóvenes de nuestras parroquias y que nos dejan ver la importancia de la presencia de jóvenes católicos que dan testimonio de su amor a Cristo en medio de la sociedad.

El Evangelio de hoy (Mt 7,7-12) es un Evangelio corto que ilumina lo que estos jóvenes a quienes acompañamos han pedido al alcalde de nuestro municipio. Este Evangelio dice: «Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá...». ¡Y vaya que la Palabra de Dios es viva y eficaz! Pues, aunque el fragmento evangélico va dirigido a pedir a Dios directamente, estos jovencitos que no rebasan en su mayoría los 20años de edad, han solicitado atención y diversos acuerdos para que los parques que utilizan para sus reuniones —son más de 1,000 jóvenes en tres grupos en San Nicolás— les ofrezcan espacios seguros en donde puedan practicar sus diversas actividades que empiezan o terminan en nuestros templos parroquiales. ¿Qué piden nuestros muchachos? Un espacio digno en donde puedan completar su formación integral que les ayude a completar su desarrollo físico, intelectual-cultural, religioso-espiritual, psicosocial y técnico.

Los jóvenes, en la sociedad, son a la vez presente y futuro del mundo. Los jóvenes, a mi juicio y a juicio de muchos, son el engrane que hace dinámico el desarrollo de un pueblo. Por eso celebro el Evangelio de hoy, que sigue repitiendo que Dios es profundamente bueno, que desea «dar» cosas buenas a sus hijos y que hay que rezar con ese espíritu, con una confianza total. Estos jovencitos han orado en nuestras comunidades, han pedido al señor luz, para seguir caminando como grupos de Escuadrón, Cadena y Conquista, por los caminos de Cristo, ese Cristo que también fue joven y que, especialmente en el tiempo de Cuaresma, que estamos celebrando, nos invita a rejuvenecer el corazón, a acercarse a la misericordia de Dios que nos dará lo que necesitamos. ¡Felicidades muchachos, porque su Fe en el Buen Dios, hace posible el que sigan siendo ejemplo y arrastre para muchos! Que María Santísima cuide a nuestros jóvenes y que así como estos muchachos valientes, se han acercado a las autoridades civiles con la confianza de ser escuchados, nos acerquemos también nosotros a Dios sabiendo que nos dará lo que nos conviene. Oro por Daniel, por este alcalde sencillo y trabajador que al frente de nuestro municipio, lleva en su corazón el encargo de velar, como digo, por el presente y el futuro en estos y muchos otros jóvenes de hoy que hacen ya el mañana y le pido al Señor que haya más gente como él. ¡Bendecido jueves eucarístico y sacerdotal!

Padre Alfredo.

miércoles, 1 de marzo de 2023

«La tarea de la conversión personal y comunitaria»... Un pequeño pensamiento para hoy


Todos los discípulos–misioneros de Cristo sabemos que Él es el rostro del Padre y que en Él, nuestro redentor, experimentamos la misericordia de nuestro Dios. Por eso es que Jesús, consciente de esta encomienda que ha recibido, nos invita constantemente a la conversión, y Él mismo nos dice que ésta se logra haciendo un camino de penitencia que vaya transformando nuestra vida hasta llegar a ser la imagen y semejanza que Dios quiso que de Él fuéramos.

Esta tarea de trabajar en nuestra conversión, se desarrolla principalmente en el periodo cuaresmal que nos lleva a la Pascua y este año, llevamos ya una semana que hemos iniciado nuestro andar... ¿Cómo hemos vivido esta primera semana de Cuaresma? Faltan aún 33 días para la Pascua y por eso no hay tiempo que perder.

El Evangelio de hoy (Lc 11,29-32) hace referencia a la figura de Jonás, este singular personaje del que nos habla también la primera lectura (Jon 3,1-10) gracias a cuya predicación el sentido de la conversión llega a todo un pueblo y sobre todo a él mismo. Somos, como constantemente lo repito «discípulos–misioneros». Fieles seguidores de Cristo que vamos en este camino de conversión buscando transformar nuestras vidas y las vidas de los demás. Sigamos de la mano de María en este camino cuaresmal, camino de conversión hacia la Pascua. ¡Bendecido miércoles!

Padre Alfredo.